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Asunción López Carretero
Profesora jubilada de la Universidad de Barcelona
España
http://orcid.org/0000-0002-2548-4908
Biografía
Vol. 2 Núm. 1 (2021), HISTORIAS MÍNIMAS, Páginas 191-200
DOI: https://doi.org/10.24310/mgnmar.v2i1.11648
Derechos de autor Cómo citar

Resumen

Estas líneas son un toque de atención, así como una invitación, a poner en el centro la necesidad de cuidar lugares de encuentro -como la universidad- en los que se gesten y compartan saberes y prácticas que puedan favorecer una vida sostenible en todas sus dimensiones. Este paisaje relacional y de pensamiento compartido ha ido desapareciendo de un modo casi imperceptible, como sucede a menudo con las presiones sutiles, que van desdibujando el sentido libre de nuestras vidas. En este sentido, la pandemia es un punto de inflexión: o bien decidimos naturalizar la distancia social y el aislamiento como modo de vida apoyados por las diversas tecnologías online; o bien hacemos una apuesta decidida por un mundo común, que requiere de una implicación singular y compartida en el que la presencia es la principal forma de relación. Los espacios educativos son primordiales para hacer viable este compromiso que se genera en la presencia y el encuentro. El modo en que nos relacionamos con lo espacios virtuales en estos momentos marcará el futuro del oficio de enseñar.

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Referencias

Arnaus, Remei y Piussi, Anna Maria (Coords.) (2010). La universidad fértil. Mujeres y hombres, una apuesta política. Octaedro
Arnaus, Remei y Piussi, Anna Maria (2009). El sentido libre de ser universitarias. DUODA, 36, 131-156.
Cífalli, Mireille (2012). Creer en la escritura. Michel de Certeau, una poética de lo cotidiano. Cuadernos del CLAEH, 100, 317-339.
Garcés, Marina (2020). Escuela de aprendices. Galaxia Gutenberg.

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