Contenido principal del artículo

Carlos García-Figueruela Paniagua
Universidad de Salamanca
Adolfo Domínguez Ollero
Universidad de Salamanca
José Luis Alonso Berrocal
Universidad de Salamanca
Emilio Rodríguez Vázquez de Aldana
Universidad de Salamanca
Ángel Francisco Zazo Rodríguez
Universidad de Salamanca
Núm. 1 (1996), Artículos, Páginas 59-73
DOI: https://doi.org/10.24310/TRANS.1996.v0i1.2017
Derechos de autor Cómo citar

Resumen

Los primeros intentos en la traducción automática constituyeron uno de los fracasos más espectaculares de la inteligencia artificial pero en la actualidad se están aplicando nuevos enfoques y técnicas a este problema, lo cual permite vislumbrar la aparición de sistemas competentes dentro de algún tiempo.

Los fracasos habidos hasta ahora se deben fundamentalmente a que se construyeron sistemas basándose en la teoría del lenguaje de Chomsky, la cual se queda solamente con la estructura de la frase considerando que a una estructura profunda (un sentido, una idea) le corresponde una estructura superficial (una frase). Esto no tiene en cuenta, por tanto, los distintos sentidos que puede tener la frase según el contexto, situación, entonación, creencias, saber compartido, etc. Como no se tiene en cuenta los distintos sentidos y significados que una frase o, más correctamente, un texto puede tener en el otro idioma. De esta forma los sistemas construidos sólo sirven para traducir frases unívocas.

Lo que se pretende en este estudio es indicar cómo s podrían incorporar algunas de estas nuevas variables a un sistema experto para conseguir una mayor aproximación al problema de la traducción automática.

 

 

Detalles del artículo