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José L. Yepes Hita
IES. Alfonso X El Sabio, Murcia
España
Biografía
Vol. 19 Núm. 1 (2014), Artículos
DOI: https://doi.org/10.24310/Contrastescontrastes.v19i1.1081
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Resumen

RESUMEN


La historia de las ideas y de la cultura considera el romanticismo un movimiento estético y literario, sin embargo su origen responde a una cuestión esencial de la Filosofía, con una actitud altamente contestataria contra las formas políticas establecidas y la educación recibida de la generación anterior. Traer el romanticismo al academicismo del aula fue la forma de desactivar su fuerza. La búsqueda de una edad heroica, determinó una concepción del tiempo y su proceso civilizador opuesta a la pretensión ilustrada de progreso. El primer precedente es Hamann, una teología crítica alimentada por el pietismo que interiorizó a la vez el empirismo de Hume. Con Herder la Naturaleza se convierte en medio y fin de la nueva educación, recuperando de alguna manera lo que fue el radicalismo de Rousseau. Para Kant, aquella moda era estridente, sin embargo comprendió de ellos las aporías de un finalismo organicista de la Naturaleza y la incapacidad de explicar este proceso desde el determinismo físico laplaciano, vigente en las ciencias experimentales. Frente a la casuística externalista, la libertad se convierte en la esencia de lo humano. Esto apasionó a los románticos. Para Schiller es el motor de la historia humana, que está por encima de la historia natural —el Espíritu, según Hegel—. Este fue el contexto de la Filosofía que Fichte enseñaba, el idealismo: el deber de acción es anterior al propio deber moral. Y esta es la Filosofía de los «años de formación» de Schelling, los Naturphilosophen y el mismo Hegel. La voluntad de acción de la Filosofía fichteana es en Novalis y Hölderlin una «fuerza insconsciente». Contemplan el sublime proceso de la Naturaleza, como una transposición de su propia juventud vivida, de la contradicción y devenir de su propia psique: la crianza que supera años e incorpora etapas. Por eso Hegel apunta en su semestre de 1805/06, la Realphilosophie: «¿La Tierra tiene una historia? ¿Qué es historia?».

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