
poner en el centro valores de cuidado, autonomía
y agencia. Para ello, la genealogía visual e icono-
gráfica de la pieza atiende tanto a la mitología
clásica, iconograa religiosa, arte pop y estéti-
ca kitsch, y deriva en su viralización a partir de
la aparición en la presentación de “Ay mamá”, de
Rigoberta Bandini, en el Benidorm Fest de 2022. A
partir de ese momento, la Tetamundi se emanci-
pa de su contexto original y entra en un régimen
de circulación expandida: memes, tatuajes, per-
formances, merchandising, fallas, reinterpreta-
ciones digitales y apropiaciones diversas, que la
transforman en un signo vivo y mutable. Lejos de
entender esta deriva como una pérdida de con-
trol o una banalización del sentido, el proyec-
to asume la intermedialidad y circulación como
parte constitutiva de la obra. De hecho, se propo-
ne pensar la Tetamundi más bien desde la noción
de autoría expandida, capaz de intervenir en de-
bates sobre cuerpo, censura, feminismo y poder,
desde la accesibilidad, la circulación y la reapro-
piación colectiva.
Por otro lado, en la sección “Diálogos” se re-
cogen dos textos más, donde sus autoras nos in-
vitan a reconsiderar algunas de las dinámicas
clave para pensar las artes en la intersección.
El de Mela Dávila Freire nos acerca a las publi-
caciones de artista de Marie Orensanz, autora
esencial a la hora de comprender las confluen-
cias disciplinares (pintura, escultura y práctica
textual), así como el propio concepto de “libro de
artista”. Se centra, para ello, en los carteles, ma-
nifiestos, postales y libros que “soportaron” la ac-
tividad de la argentina, con el propósito de mos-
trar la edición experimental como un espacio de
configuración de pensamiento, acción política y
circulación pública. Su predisposición a traba-
jar con sistemas lingüísticos verbales (y no solo
visuales, por ejemplo), así como la apuesta por
la convivencia de códigos representativos y co-
municativos le permitió abordar desde una pers-
pectiva amplia, y orgánica, las semiosis implica-
das en su propio contexto histórico. La obra de
Orensanz parte de la confrontación directa con
la censura, la represión política y las estructu-
ras patriarcales en la Argentina de finales de los
años sesenta, hecho que marca profundamente
su trabajo. En este sentido, el texto de Dávila inci-
de en cómo los medios impresos pueden operar
en el espacio social más allá de la galería o el mu-
seo y, también, el modo en que estos contribuye-
ron a la expansión de la práctica de esta artista.
Pero, sobre todo, nos ayuda a calibrar la impor-
tancia de las múltiples capas de sentidos –des-
de los más literales o los simbólicos– que llegan
a comparecer en las prácticas intermedia. Haize
Lizarazu y Carmen Pardo dialogan sobre Music
from somewhere, de Fran MM Cabeza de Vaca
(2017-2019), lo que sirve como punta de partida
para una reflexión compartida sobre gesto, me-
moria, cuerpo y tecnología, y creación en gene-
ral, pues la obra se sitúa en el cruce entre hibrida-
ción, intermedialidad y performatividad musical.
La conversación parte de la experiencia escéni-
ca de Haize Lizarazu en tanto intérprete, en una
obra que elimina el piano como objeto sico, des-
plazando la atención hacia el pre-gesto, donde el
cuerpo de la pianista se convierte en archivo de
memoria musical y en agente transductor. Lo so-
noro, así, se despliega tanto en lo audible como
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22999
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Marina Hervás & Rosa Benéitez Editorial