Umática. Revista sobre Creación y Análisis de la Imagen {issn: 2659-5354 // d.l.: ma- 1628-2018} BY-NC-SA 4.0 Resumen Dentro de la gran cantidad de manifestaciones públicas que surgieron a raíz de la revuelta social de octubre de 2019, hubo muchas que recurrieron al texto escrito como principal soporte, a través de graffitis, impresiones sobre muros, proyecciones lumínicas y frases diseminadas por redes sociales. Con posterioridad surgieron muchos análisis críticos y recopilaciones de dichas expresiones, pero también compilaciones de lo que podría denominarse su reverso, como las polémicas declaraciones de políticos en los días previos al estallido. Dentro de este verborreico panorama, quisiera referir- me al proceso de creación de mi libro La realidad es simple (2020), el cual está compuesto por una selección de declaraciones realizadas en el foro de Emol ante noticias de la contigencia política de las primeras semanas tras la revuelta. Estableceré comparaciones con otros modelos similares, como Diarios del odio de Roberto Jacoby y Syd Krochmalny, y me referiré específicamente a las op- ciones editoriales y su formato de circulación. Palabras Clave: Estallido social, discursos de odio, paratextos, apropiación, escritura conceptual. Este texto está basado en la ponencia homónima presentada en el III Congreso Internacional de Investigación en Artes, organizado por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, el 25 de agosto de 2022. CÓMO CITAR ESTE TRABAJO / HOW TO CITE THIS PAPER Cussen, F. (2025). La realidad es simple. Umática. Revista sobre Creación y Análisis de la Imagen, 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 1 La realidad es simple The reality is simple Felipe Cussen  0000-0002-2464-3014 Universidad de Santiago de Chile, Chile. Artículo original Original Article Correspondencia/ Correspondence Natalia Juan García felipe.cussen@usach.cl Financiación/Fundings La investigación se desarro- lló en el marco del proyecto Fondecyt Regular #1191593 “Ejercicios de estilo: proce- dimientos y potencialidades en la literatura contem- poránea”. También forma parte de los resultados del Proyecto de investigación: ESCON -- Escrituras en contacto. Redes de escri- tura intermedial en la era de la globalización analó- gica (1961-1991), PID2024- 159610NB-I00, fi- nanciado por MICIU/ AEI/10.13039/501100011033/ FEDER, UE. Received: 30.09.2025 Accepted: 28.12.2025
Abstra Among the vast array of public demonstrations that emerged in the wake of the social uprising of October 2019, many relied on the written word as their primary medium, through graffiti, wall art, light projections, and phrases disseminated on social media. Subsequently, numerous critical analyses and compilations of these expressions arose, as well as compilations of what could be called their flip side, such as the controversial statements made by politicians in the days leading up to the outbreak. Within this verbose landscape, I would like to discuss the creative process behind my book, La reali- dad es simple (2020), which comprises a selection of statements made in the Emol forum in response to news of the political situation during the first weeks following the uprising. I will draw comparisons with other similar models, like Diarios del odio by Roberto Jacoby and Syd Krochmalny specifically addressing editorial choices and distribution formats. Key Words: Social Uprising, Hate Spee, Paratexts, Appropriation, Conceptual Writing. Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 2 Felipe Cussen Creation · Zone The reality is simple Felipe Cussen University of Santiago de Chile, Chile.
No estaba en Chile cuando se inició el estallido social el 18 de octubre de 2019. Me encon- traba en París, junto a algunos colegas nacionales, en un coloquio titulado “Autres temps, au- tres formes? Le contemporain dans le récit chilien actuel”. Las noticias que comenzamos a recibir tornaron absurdas cualquiera de nuestras reflexiones académicas. Retorné unos diez días después, y mi barrio, apenas a un par de cuadras de la Plaza Italia, rebautizada “Plaza Dignidad”, había cambiado por completo y más parecía un escenario de guerra. A diferencia de numerosos columnistas que asumían la misión moral de explicar en detalle por qué ellos eran los únicos que sabían lo que había ocurrido, yo no conseguía comprender qué había pa- sado. Imaginé muchas respuestas histéricas, y llevé a cabo algunas. Una de ellas fue La rea- lidad es simple. Entre los gritos, las banderas, el gas lacrimógeno y los balines, entre las danzas, los ca- cerolazos, las barricadas y las huidas, este momento histórico provocó una inmensa y caó- tica masa de escritura. Tanto los manifestantes espontáneos como escritores y artistas de variada trayectoria recurrieron al texto como principal soporte, desde graffitis anónimos a las proyecciones a gran escala de @delight_lab_oficial, así como impresiones publicadas sobre muros (@pesimoservicio_ y @mercvria.cl), o frases minúsculas fotografiadas y dise- minadas a través de redes sociales (@etiquetatesta) 1 . Hubo una inmediata conciencia de la necesidad de archivar lo más posible de todo aque- llo que ocurría, tanto en Santiago como en otras ciudades. El registro a través de las máqui- nas fotográficas y grabadoras de los teléfonos móviles facilitó al menos la primera fase de este proceso. Muchos de estos documentos constituyeron pruebas de la violencia policial, y otros, en cambio, se enfocaron en las innumerables muestras de sonidos, imágenes, textos, e incluso objetos. Surgieron muchos esfuerzos recopilatorios, como los Archivos de la resistencia (de Patrimonio Écfrasis), que reúne a varios archivos: Barricada sonora, Cartograa Estallido Social y Proyecto ARDE, al igual que otros actualmente caídos. Otra iniciativa que recogió manifestaciones sonoras fue Radio Pasajes. También está el Museo del Estallido Social, que opera tanto como página web y como espacio público, y que busca documentar y cata- logar los distintos registros disponibles. Hay proyectos de carácter íntimo, como el Museo personal de una lucha colectiva de Paulina Leyton, con objetos recogidos en las protestas. Asimismo, además de las numerosas recolecciones de poemas y reflexiones en revistas y antologías del ámbito literario, también podemos nombrar el Archivo Chile Despertó, de Proyecto Patrimonio, una página web con larga tradición en el país. Dentro de este nutrido panorama, hay muchas recopilaciones de la dimensión textual y visual de las distintas escrituras que ocuparon los muros de la ciudad. Sus títulos son elo- cuentes: la página web La ciudad como texto, que permite replicar lo que observaban los peatones que durante esos días recorrían la Alameda, la exposición fotográfica Palimpsesto. 1. Cito los perfiles de Instagram de estos proyectos, a través de los cuales es posible acceder a gran parte de sus acciones. En estos casos y los siguientes proyectos en línea que refiero, he activado los links para un acceso directo. Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 3 La realidad es simple Creation · Zone
Muros del Estallido de Alexis Díaz Belmar, exhibida justamente en la galería del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), un edificio que estuvo cubierto por todas estas expresio- nes, y el libro Muros que hablan: memoria gráfica del despertar social en Santiago de Chile, octubre 2019 marzo 2020 de David Meléndez Tormen y Riccardo Marinai. Algunas cuentas de Instagram, como @estadoderebeldiagrafica y @cartelesdecambio también cumplieron y mantienen ese rol 2 . Es interesante, por otra parte, que varios poetas y narradores se mostraron atentos para seleccionar y difundir este tipo de piezas. Un caso fue la Galería de rayados, afiches, stencils y stickers de Víctor Quezada, quien publicó una selección de fotos (clasificada por sus distin- tos formatos), en la página web La Calle Passy. Algo similar realizó Fernando Pérez Villalón en su ensayo y recopilación “Retóricas del rayado y de la borradura”, en el que también re- flexiona sobre la censura de estos rayados, publicado en el libro colectivo Instantáneas en la marcha (Vivanco y María Teresa Johansson, 2021) 3 . Pérez ofrece interesantes perspectivas para el análisis de esa caótica producción, e implícitamente pone en tensión el carácter “ar- tístico” de todas estas obras: “aunque algunos alcancen niveles elevados de elaboración, su finalidad principal no es estética” (2024, p. 57). En ese mismo volumen también aparece una selección de textos escogidos Álvaro Bisama (quien los difundió en su momento por redes sociales); su transcripción, con los textos organizados como versos, provoca el efecto de un listado, o de un poema colectivo. En una magnitud mayor, podemos considerar el libro El lenguaje es un arma de largo alcance (Dalmazzo, 2020), que sitúa su título en una portada cubierta por la “bandera ne- gra”, creada por el poeta Martín Gubbins algunos años antes, y que se convirtió en uno de los símbolos ubicuos de la revuelta 4 . Aquí se presenta una masa informe de textos acumu- lados sin un orden aparente, que pareciera reflejar muy bien el efecto caótico de su mez- cla: “Matapacos vive. Chile será la cuna y la tumba del neoliberalismo. Nadie + sin casa. Las amigas cuidan los pacos violan. ¡Viva la pesca artesanal! Terrorismo de Estado. A.C.A.B. Nos están dejando ciegos. Piñera: mi hijo de 6 años cree que no fuiste al jardín, porque no sabes escuchar. Gracias, juventud. NO ES SEQUÍA ES SAQUEO” (Dalmazzo, 2020, p. 9). El procedi- miento queda explicitado al final: “Los rayados que aparecen en este libro fueron recolecta- dos en una temporada que va desde el inicio de la revuelta, el 18 de octubre de 2019, hasta el 18 de febrero de 2020. (…) su ordenamiento en las páginas no responde –no obedece– a esa linealidad temporal”. Sólo podemos conocer el nombre del recopilador (Flavio Dalmazzo) en 2. Otro libro que recoge y analiza estas manifestaciones son Muros que hablan: memoria gráfica del despertar social en Santiago de Chile, octubre 2019 marzo 2020 de David Meléndez Tormen y Riccardo Marinai 3. Además de este libro, cabe destacar otros esfuerzos críticos desde la academia y el circuito artístico que buscan interpretar esta diversidad de manifestaciones, como Visualidades políticas. Fugas en torno al estalli- do, editado por Diego Maureira (2023) y Estallido estético: Aportaciones desde la historia, la teoría, el registro y la creación artístico para comprender el estallido social, editado por José-Miguel Parrochia (2023), entre otros. Recomiendo, además, el “Postfacio: Poesía y política después de octubre 2019” del propio Pérez Villalón (2024), en su exhaustivo estudio Poesía en expansión. Prácticas literarias experimentales en Chile 2000-2020. 4. Ver: Tudela, César (2020). Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 4 Felipe Cussen Creation · Zone
la página legal, como un gesto que remarca el carácter colectivo de estas manifestaciones antes que la autoría individual 5 . Otro ensayo muy completo es el que propone Natalia Matzner “Leer Juntes: autoedición durante el estallido social chileno” (Matzner, 2020) 6 . Allí ella llama la atención sobre el proce- so de archivo: “Debido a la probabilidad de que los documentos en la calle se degraden, ya sea por su materialidad o por su amenaza a ser censurados, se ha generado una mayor organi- zación para registrar digitalmente lo publicado en las calles, contando actualmente con di- versos proyectos de anarchivo y plataformas digitales que se han ocupado de archivar y ca- talogar el material” (p. 9). Bajo la imagen de un lienzo colgado fuera de la Biblioteca Nacional que reza: “La poesía está en la klle”, nos invita a leer en voz alta una nueva recopilación de muchos de estos textos, dispuestos también como versos de un poema: Vamos por ancho camino 300 ojos menos y aún podemos ver Protestar es un derecho, Reprimir es un delito No habrá paz sin justicia Marcha sin selfie Nos organizamos o desaparecemos Evade Menos cóndor más huemul El caos estaba oculto Esta lucha es por ti Catrillanca Ley del cáncer Asamblea Constituyente El agua no se vende, se defiende. El profesor marchando también está enseñando Sin miedo (12) 5. Este libro, junto con Muros que hablan... , es el objeto de estudio de Voces del estallido: el arte callejero como forma de publicación, de Bárbara Reyes. Tesis Licenciatura en Literatura, mención en Edición de textos, Universidad Finis Terrae, 2023. 6. Este texto forma parte de su investigación Publicar a la intemperie: autoedición literaria y artística interacti- va (2023). Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 5 La realidad es simple Creation · Zone
Y luego define la experiencia de lectura en estos términos: “Caminar por la ciudad es leer este libro abierto, donde entrar a una nueva calle es pasar página y encontrarte con un remix de emociones, posicionamientos políticos y referentes culturales y de la historia disidente” (p. 14). Hay antecedentes, por supuesto, de la misma intención por resituar estas manifestacio- nes dentro de un marco literario. Una de las más conocidas es “Noticias del mes de mayo”, en que Julio Cortázar fotograa, transcribe y comenta los sucesos parisinos de 1968, a través de lo que denomina un “collage de recuerdos” (2010, p. 47), donde también destaca una fra- se similar: “LA POESÍA ESTÁ EN LA CALLE” (p. 56) 7 . Algo parecido realiza Juan Carreño, en su “Poema escrito por más de cien jóvenes la noche del 11 de septiembre de 2005 en avenida Santo Tomás con La Serena, La Pintana”: “¡E! ¡e! ¡e!/ ¡Vamoh pallá po!/ ¡Vamoh poh cabroh a camotiar a loh pacoh culiao!/ ¡Too pa delante!/ ¡Tan viendo purah torta jileh culiao!/ ¡Ándate a guelo loh fantahma!/ ¡Too parría!/ ¡Vamoh vamoh vamoh!” (2010, p. 19). Resulta interesante que lo llame “poema escrito” cuando se trata evidentemente de expresiones orales, que él co- pia preservando la pronunciación del lenguaje coloquial. Otro ejemplo más reciente, que proviene del medio digital, es The 2015 Baltimore Uprising. A Teen Epistolary, en el que se copian y pegan en orden cronológico los pantallazos de los tweets relativos al asesinato de Freddie Gray en Baltimore, que dio origen a una revuelta so- cial. Se tachan, sin embargo, los nombres de los usuarios y los rostros donde podría recono- cerse la identidad de alguno de los manifestantes. Como explica Nicholas Thoburn (2020, pp. 97-121), la primera edición de este libro carece de prefacio, epílogo, números de páginas, códi- go ISBN, o cualquier dato relativo a los responsables de su publicación. Pero tras una búsque- da en internet descubre que sí hay un editor: Research and Destroy New York City, y da cuenta de una reimpresión a cargo de AK Press, con una portada a color, ISBN y una mejor calidad de impresión, que se vende incluso a través de Amazon; ésta es, precisamente, la edición de la que dispongo (2015). Al comparar ambas versiones, Thoburn destaca el potencial políti- co de estas opciones editoriales: “There is no necessity for the Baltimore tweets to issue in a book. And compared to the riots themselves, this book is of little consequence. But publishing is nonetheless a significant terrain of racialization and its resistance. In this terrain, today’s horizon of the publishable, Baltimore Uprising is less a book about the uprising than of it. This book prolongs the rupture into publishing form” (2020, p. 118). 7. Las negritas en ambas citas son del original. Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 6 Felipe Cussen Creation · Zone
Todos los casos que he listado hasta ahora nos muestran apenas un lado de las múlti- ples facetas que conforman cualquier acontecimiento social de este calibre. No se recogen de manera directa las voces opuestas a las protestas, ya sea los discursos represivos oficiales o las opiniones de los políticos que, ante el estallido chileno, criticaban: “no es la forma”. Existen, sin embargo, proyectos que sí se hacen cargo de esta dimensión; el más notable, a mi parecer, es Plan Oasis (2021), de Rayo Verde Editorial (Francisca Geisse, Alejandra Saldivia y Cecilia Coddou), que organiza y contextualiza de manera muy adecuada algunas declaraciones de autoridades y parlamentarios del gobierno de Sebastián Piñera, varias de ellas tristemente célebres porque a juicio de muchos alentaron la revuelta y agudizaron la desconexión entre la clase gobernante y la sociedad durante ese período y la pandemia. Se incorpora la cita tex- tual, la referencia de quién la expresó, la fecha e información adicional cuando corresponde. También se incluyen imágenes, algunas de ellas relativas a las agresiones policiales. Todo ello, sumado a epígrafes, prólogos y otros paratextos favorecen una interpretación claramente crí- tica del material recogido. Así sucede con el irónico título, que se lee en la misma portada, que corresponde a una declaración del presidente pocos días antes del inicio de la crisis, cuando se jactaba que, comparado con el resto de América Latina, “nuestro país es un verdadero oasis”. Otra publicación más heterogénea es Crónicas alienígenas (2022), editada por Ricardo Greene, quien intercala breves ensayos, crónicas y registros fotográficos con “extractos de otros ma- teriales tales como discursos oficiales y grabaciones policiales, y fragmentos de actas muni- cipales. Para esto último se realizó un análisis de lo registrado en todos los concejos munici- pales de Chile, a fin de rastrear las primeras discusiones que se dieron sobre el estallido, de Arica a Magallanes. Estas actas admirables, ridículas, soberbias y vanidosas dan cuenta de un tejido nacional que busca su nueva forma” (p. 13). Algunas de dichas declaraciones están transcritas en verso, como en algunos de los ejemplos de graffitis señalados más arriba. Pero aquí, nuevamente, el contexto del libro contribuye a comprender sin obstáculos que estos dis- cursos están dispuestos como objeto de burla y repudio, no ensalzamiento. La realidad es simple también recopila voces contrarias a las de la revuelta, pero no las voces oficiales, sino los discursos de odio expresados en medios digitales. Cuando se lo mostré a Valeria de los Ríos, me recomendó un ensayo de Gabriel Giorgi, “Arqueología del odio. Escrituras públicas y guerras de subjetividad” (2020), que efectivamente funcionó como una excelente justificación a posteriori de lo que había pretendido hacer. Giorgi se enfoca en tres instalaciones en Argentina y Brasil, Odiolândia de Giselle Beiguelman, Menos um de Verónica Stigger y Diarios del odio de Roberto Jacoby y Syd Krochmalny. Estas tres instala- ciones luego derivaron en libros, y se basan, cada una a su manera, en la recopilación de tex- tos de odio escritos en territorios electrónicos, como los foros online de periódicos, que hacen apología de la dictadura, genocidio, machismo, racismo, etc. De este proceso destaca algunas cualidades: la fijación de la fugaz escritura electrónica, viralizada [“Eso aquí se fija, se ralen- tiza, se cambia de soporte y de medio, se devuelve a una pantalla fija, a una pared sica, a una página de libro, y desde ahí se reinscribe y se piensa” (p. 34)], y el efecto de volumen que produce la gran cantidad de enunciados [“Este volumen produce un efecto masivo: no son Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 7 La realidad es simple Creation · Zone
voces excepcionales, ni individualizables, ni anómalas; son enunciados que se exhiben en su regularidad y, consecuentemente, en una normalidad que se instituye como efecto mismo de su acumulación” (p. 37)]. Coincidentemente, los artistas tienden a una minimización de su rol: “Son ejercicios de copia: reproducen y resitúan materiales que encuentran online. No crean, no estilizan, no reescriben: es todo apropiación, copia y recontextualización” (pp. 38-39). En la instalación de Diarios del odio muchos amigos fueron invitados a transcribir los textos con carbonilla, para reflejar caligráficamente su diversidad en el paso del muro vir- tual al muso sico. En esa operación “cada escriba, cada transcriptor, se vuelve un ‘enuncia- dor del odio’: tiene que situarse en ese acto enunciativo sin añadirle nada, sin otro marco que no sea el del contexto de la instalación como mecanismo de distanciamiento” (p. 41). En su paso al libro, “pulcro y enfriado con respecto a los grafitis expresionistas que cubrían los mu- ros” como comenta Riccardo Boglione (2021, p. 156), ocurrieron varios cambios. Como explica el editor Gerardo Jorge, se acotó el número de textos y se buscó una fisonomía más cercana a la de un libro de poemas: “este material no quiere ser solamente el documento de un pro- cedimiento transtextual con valor político y/o documental sino que quiere ser leído también como ‘poemas’, poniendo el oído enfrentándonos a una constatación incómoda, que genera malestar pero que también nos empuja a poner en cuestión frecuentemente las categorías y parámetros con que valoramos el arte: la de que la lengua se encarama y adopta ritmos que la comunican por momentos con zonas vitales de nuestra literatura, incluso en la cloaca de estos comentarios” (en Jacoby y Krochmalny, 2017, p. 45). De todos modos, la nota de los pro- pios autores deja clara su postura frente a estos discursos y el rol de la prensa: “este odio no es espontáneo sino más bien construido a través de representaciones fantasmáticas que se sustentan en los patrones fundamentales de las identidades sociales” (p. 43) 8 . Ya comenté el desconcierto que me provocaron los eventos de octubre de 2019 que, como en gran parte de la sociedad, se sumaron a la ansiedad por manifestar mi opinión tanto en redes sociales como en el espacio público. La vía a la que recurrí con mayor frecuencia, sin embargo, fue la publicación de cartas al director en periódicos, que luego replicaba a través de Instagram y Twitter. En rigor, las consideraba un gesto aparte de mis esfuerzos literarios, aunque a veces jugaba a confundirlos. Fernando Pérez Villalón, de hecho, las compara con algunos proyectos previos de carácter conceptual y comenta que en estos textos “defiende opiniones progresistas y critica el conservadurismo de manera bastante unívoca, aunque persiste cierta ironía de base en la utilización de dicho género textual” (2024, p. 166). 9 En efec- to, allí intentaba transmitir sin ambigüedad mis impresiones, con la intención de provocar, aunque de manera infantil e inofensiva, a un público lector de derecha. 8. Diarios del odio también fue llevado al teatro en 2017 bajo la dirección de Silvio Lang. Para una ampliación del análisis en torno al proyecto de Jacoby y Krochmalny y los discursos de odio en general, ver García, Luis Ignacio (2021). 9. Una selección de esas cartas, junto a columnas, entrevistas y otras intervenciones, fueron recogidas en mi libro No lo vi venir (2023a). Ver también mi ensayo “Apruebo” (2023b, pp. 123-32), en el que comento las sucesivas variaciones y remediaciones que sufrió una de esas cartas. Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 8 Felipe Cussen Creation · Zone
La realidad es simple proviene de una motivación muy distinta. Desde hace mucho tiem- po he estado interesado en el procedimiento de la apropiación, tanto desde su uso en el conceptualismo norteamericano como también en Latinoamérica y en otros contextos. Mis fuentes han sido muy diversas: foros sobre películas, diccionarios, o textos generados de ma- nera automatizada. En este caso me atrajo recurrir a un material bastante menos inofen- sivo: los comentarios en los foros de Emol.com (sitio online de El Mercurio, uno de los dia- rios más tradicionales del país, con una poco honrosa trayectoria de intervencionismo), para acumularlos y exacerbar su carga de odio. Para ello, escogí, de entre las noticias relativas al estallido, aquellas opiniones más radicales. No alteré nada, sólo eliminé los nombres de sus autores y las fechas, aunque los ordené de manera cronológica: desde el comienzo de la re- vuelta hasta el 15 de noviembre, horas después de que se firmara un acuerdo político trans- versal que permitió rebajar transitoriamente la tensión con el compromiso de habilitar el proceso para una nueva Constitución. Esa mañana, la Plaza Italia apareció cubierta por una tela blanca con el mensaje “Paz”, en una acción que no fue reivindicada por un grupo político particular sino por un grupo de amigos. Me resultó muy divertido que, aunque esta acción no coincidía con el espíritu de muchos manifestantes que rechazaron este acuerdo, y probable- mente provenía de sectores de centro o derecha, los furiosos contertulios de Emol sospecha- ran que todo era obra del Partido Comunista. Tras este proceso de recolección, me restaba tomar algunas decisiones editoriales. Aunque tenía claro que se trataría de una publicación únicamente digital, disponible para descarga gratuita en PDF (al igual que la mayoría de mis publicaciones), quería provocar un efecto más cercano al de un simple documento en Word, y omití una portada. La elección del título fue simple: “La realidad es simple” era el comienzo del primer comentario, y me pare- cía un resumen perfecto de las explicaciones paranoicas que muchos entregaban para in- terpretar lo que estaba ocurriendo (todo lo contrario de lo que yo percibía, evidentemente). Para destacarlo, simplemente lo dejé marcado en amarillo, como si fuera el resultado de una búsqueda en un procesador de texto. Por otra parte, mantuve la tipograa Helvetica, cuerpo 12, que era la misma de los textos copiados. Consulté un par de decisiones más con Megumi Andrade Kobayashi y Carlos Soto Román, respecto a si debía preservar las numerosas fal- tas de ortograa y si era más conveniente unir todos los comentarios en un solo bloque, y coincidimos en ambas opciones, para reforzar su agotador efecto. La decisión más relevante fue el “colofón”, al final del documento, en el que explicité la fuente, limité mi rol al de la “se- lección”, e inventé que había sido publicado por Empresa El Mercurio S.A.P. Añadí, también la advertencia habitual en los foros de este sitio web: “En Emol valoramos todos los comenta- rios respetuosos y constructivos y nos guardamos el derecho a no contar con las opiniones agresivas y ofensivas”. Ese mensaje podía sonar irónico respecto a la falta de control y pro- moción de estos discursos de odio o, peor aún, permite imaginar que quizás se habrían censu- rado otros comentarios aún más violentos. Aquí copio la primera y última páginas: Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 9 La realidad es simple Creation · Zone
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 10 Felipe Cussen Creation · Zone
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 11 La realidad es simple Creation · Zone
Subí este libro (Cussen, 2020) –si es que aceptamos llamarlo así– a una carpeta Dropbox para el primer aniversario del estallido, en plena pandemia, y lo envié a mis amigos y difun- dí en redes sociales. Sergio Chejfec, de hecho, me comentó también que le había recordado a Diarios del odio. Tiempo después dudé si podría haber operado como un modelo que había olvidado, y lo busqué infructuosamente en mi desordenada biblioteca porque pensé que qui- zás lo había comprado antes, pero no lo encontré. Es muy probable, en todo caso, que haya tenido noticias de manera indirecta. Lo relevante, sin embargo, es que frente a un procedi- miento tan parecido saltan a la vista las diferencias. En mi caso, la selección estaba acotada a un período particular, y no hay traspasos de un medio a otro (electrónico, escritura a mano, libro impreso), sino que el traslado se produjo únicamente entre el navegador y el procesador de texto de mi computador, sin alterar su apariencia ni salir del espacio digital. Tampoco hay intención, como en el libro de Jacoby y Krochmalny, o también en los proyectos de Greene, Matzner o Bisama, de convertir estos exabruptos en versos; en ese sentido, el efecto visual es mucho más parecido al abigarramiento y confusión de voces que buscaba Dalmazzo, aun- que su contenido difiera por completo. Mi opción por reducir al mínimo los paratextos busca- ba enfrentar a los lectores a estos discursos sin la necesidad de remarcar mi propia postura política, que inevitablemente se trasluce en el colofón. Creo que La realidad es simple podría responder a una inquietud que había planteado al- gunos años antes a David Bustos: “Hay muchos ingenuos que creen que basta con decir ‘oh, el neoliberalismo es muy malo’ y se las dan de poetas políticos. Yo pienso, en cambio, que ese lenguaje puramente declarativo no implica ningún riesgo, pues implica un uso de las pala- bras idénticamente conservador (fijado, transparente) al de aquellos a los que supuesta- mente se pretende criticar. El primer riesgo que me interesa correr es precisamente que una palabra no diga lo que pienso, que se abra a otras dimensiones. Experimentar con el lenguaje no es una excentricidad ni un desvío, es un internamiento en el núcleo mismo de los proble- mas” (2012). No sé si concuerdo plenamente con estas opiniones, pues justamente mis cartas al periódico coinciden con la descripción que criticaba, pero sí puedo afirmar que el simple hecho de internarme en los foros y manipular estos discursos de odio fue un proceso riesgo- so y agotador, en el que las palabras me parecían violentas e imposibles de controlar. Es más, si bien tengo bastante claros los procedimientos y opciones que tomé y cómo se relacionan con los proyectos que conocía previamente y los que aparecieron después (y tenía muy en mente muchos usos de la escritura conceptual vinculados a la política), 10 aún me resulta di- cil evaluar el sentido de este ejercicio. ¿Es una ironía necesaria? ¿Es una difusión innecesa- ria de discursos repugnantes? ¿Es un acto de superioridad moral de mi parte? ¿Es un juego irresponsable y superficial? 10. Ver mi ensayo “Escritura conceptual y catástrofe” (2019, pp. 61-75). Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 12 Felipe Cussen Creation · Zone
Termino de escribir este ensayo pocos días después de un nuevo aniversario del 18 de oc- tubre. El discurso público ha cambiado por completo, y muy pocos rescatan la épica de esos días: la mayoría se refiere al “estallido delictual” y olvida las innumerables injusticias que provocaron la crisis. He vuelto a revisar las noticias de entonces, que provocaron los comen- tarios que recogí pero ya no estaban. Emol decreta: “Este debate ha finalizado”. Bibliograa Boglione, R. (2021). Palabras prestadas: casos de escritura conceptual en América Latina. [sic] , (29), 141–164. Bustos, D. (2012, 13 de diciembre). Entrevista a Felipe Cussen a propósito de su nuevo libro Opinología y otras yerbas. Escritores y poetas en español. http://letras.s5.com/dbu131212.html Carreño, J. (2010). Compro fierro (2ª ed.). Balmaceda Arte Joven Ediciones. Cortázar, J. (2010). Último round. Editorial RM. Cussen, F. (2019). Escritura conceptual y catástrofe. Taller de Letras, (64), 61–75. Cussen, F. (2020). La realidad es simple. Empresa El Mercurio S.A.P. https://tinyurl.com/larealidadessimple Cussen, F. (2023a). No lo vi venir. Última Línea. Cussen, F. (2023b). Apruebo. Revista de Teoría del Arte, (37), 123–132. https://revistateoriadelarte.uchile.cl/index. php/RTA/article/view/72444/74454 Dalmazzo, F. (Ed.). (2020). El lenguaje es un arma de largo alcance. Libros del Pez Espiral. Francisca Geisse, F., Saldivia, A., & Coddou, C. (2021). Plan Oasis. Rayo Verde Editorial. García, L. I. (Ed.). (2021). La Babel del odio: Políticas de la lengua en el frente antifascista. Ediciones Biblioteca Nacional. Giorgi, G., & Kiffer, A. (2020). Las vueltas del odio: Gestos, escrituras, políticas. Eterna Cadencia Editora. Greene, R. (Ed.). (2022). Crónicas alienígenas. Editorial Aparte / Ediciones Academia Espacial. Jacoby, R., & Krochmalny, S. (2017). Diarios del odio (3ª ed.). n direcciones. Maureira, D. (2020). Visualidades políticas: Fugas en torno al estallido. Metales Pesados. Matzner, N. (2020). Leer juntes: autoedición durante el estallido social chileno. Blue Gum, (7), 1–27. https://www. ub.edu/dpfilsa/Blue_Gum/BlueGum_Vol7/6.NataliaMatzner.pdf Matzner, N. (2023). Publicar a la intemperie: Autoedición literaria y artística interactiva [Tesis doctoral, Universidad de Santiago de Chile]. Instituto de Estudios Avanzados (USACH). Parrochia, J.-M. (2023). Estallido estético: Aportaciones desde la historia, la teoría, el registro y la creación artística para comprender el estallido social. Ediciones Fulgor. Pérez Villalón, F. (2024). Poesía en expansión: Prácticas literarias experimentales en Chile 2000–2020. Ediciones Universidad Alberto Hurtado. Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 13 La realidad es simple Creation · Zone
Reyes, B. (2023). Voces del estallido: El arte callejero como forma de publicación [Tesis de Licenciatura en Literatura, mención en Edición de Textos, Universidad Finis Terrae]. Thoburn, N. (2015). The 2015 Baltimore uprising: A teen epistolary (2ª ed.). AK Press. Thoburn, N. (2020). Twitter, book, riot: Post-digital publishing against race. Theory, Culture & Society, 37(3), 97–121. Tudela, C. (2020, 18 de octubre). Cuando la bandera se tiñó de negro. La voz de los que sobran. https://lavozdelosquesobran.cl/cultura-b/ cuando-la-bandera-se-tino-de-negro-historia-de-un-simbolo-de-resistencia/18102020 Vivanco, L. de, & Johansson, M. T. (Eds.). (2021). Instantáneas en la marcha: Repertorio cultural de las movilizaciones en Chile. Ediciones Universidad Alberto Hurtado. Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22916 14 Felipe Cussen Creation · Zone