Umática. Revista sobre Creación y Análisis de la Imagen  
{issn: 2659-5354 // d.l.: ma- 1628-2018}  
«Pensar es un aco revolucionario»:  
las publicaciones de artista  
de Marie Orensanz  
“Thinking is a revolutionary ac”: the artist’s publications of Marie Orensanz  
Mela vila Freire or0009-0008-3398-2633  
Investigadora independiente, Alemania.  
Artículo especial  
Special Article  
Resumen  
Correspondencia/  
Correspondence  
Mela Dávila Freire  
mela@artfile.es  
Tras comenzar su carrera como pintora en la década de 1960, en los años setenta y ochenta la  
artista argentina Marie Orensanz (La Plata, Argentina, 1936) creó, en paralelo a su práctica escultó-  
rica y pictórica, un número significativo de publicaciones de artista. Estas publicaciones, casi siem-  
pre editadas en pequeñas tiradas, fueron creadas en la época en que se expandía y ensanchaba el  
régimen conceptual que había comenzado a transformar las prácticas artísticas en Estados Unidos  
y Europa a partir de la década de 1960, momento en que numerosos artistas incorporaron a su traba-  
jo formatos impresos entre los diversos soportes que empleaban para su trabajo. Este texto analiza  
las publicaciones de artista de Orensanz, que han permanecido relativamente desconocidas hasta el  
presente: ediciones de postales, carteles y libros que, además de estar estrechamente relacionadas  
con los dibujos, las pinturas y las esculturas de la artista, pueden y deben encuadrarse en la genealo-  
gía general del libro de artista y la edición experimental.  
Financiación/Fundings  
Este texto forma parte de  
los resultados del Proyecto  
de investigación: ESCON --  
Escrituras en contacto. Redes  
de escritura intermedial en la  
era de la globalización ana-  
lógica (1961-1991), PID2024-  
159610NB-I00, fi-  
nanciado por MICIU/  
AEI/10.13039/501100011033/  
FEDER, UE.  
Palabras Clave: Orensanz; publicación de artista; libro de artista; edición experimental; manifiesto de  
artista.  
Received: 05.09.2025  
Accepted: 24.09.2025  
CÓMO CITAR ESTE TRABAJO / HOW TO CITE THIS PAPER  
Dávila Freire, M. (2025). «Pensar es un acto revolucionario»: las publicaciones de artista de Marie Orensanz.  
Umática. Revista sobre Creación y Análisis de la Imagen, 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22249  
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22249  
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Diálogos  
Mela Dávila Freire  
“Thinking is a revolutionary ac”:  
the artist’s publications  
of Marie Orensanz  
Mela vila Freire  
Independent Researcher, Germany.  
Abstrac:  
After beginning her career as a painter in the 1960s, in  
the 1970s and 1980s Argentine artist Marie Orensanz (La  
Plata, Argentina, 1936) issued a significant number of art-  
ist’s publications alongside her sculptural and pictorial prac-  
tice. These publications, almost always produced in small  
print runs, were created at a time when the conceptual take  
that had begun to transform artistic practices in the United  
States and Europe in the 1960s was expanding and broad-  
ening, and many artists were incorporating printed formats  
into the various media they used for their work. This text  
analyses Orensanz’s artist’s publications, which have re-  
mained relatively unknown until now: editions of postcards,  
posters and books that, in addition to being closely related to  
the artist’s drawings, paintings and sculptures, could – and  
should – also be framed within the general genealogy of  
artist’s books and experimental publishing.  
Key Words: Marie Orensanz; artist’s publication; artist’s book;  
experimental publising; artist’s manifesto.  
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«Pensar es un acto revolucionario»: las publicaciones de artista de Marie Orensanz  
Diálogos  
«En el año 1974 hice una exposición  
encontrado su propio lenguaje artístico. Por ello  
con flores, todas ellas, venenosas;  
decidió integrarse en el estudio del pintor y es-  
cultor Antonio Seguí, que acababa de regresar  
a Argentina tras una larga estancia en México.  
Orensanz relataría más tarde que fue en el es-  
tudio de Seguí donde aprendió que la libertad era  
«una condición indispensable para la acción» en  
elarte(Buccellato, 2007, p. 20).  
solo unas pocas personas se dieron cuenta».  
Marie Orensanz1  
Marie2 Orensanz nació en Mar del Plata en  
1936; fue la tercera de los cuatro hijos de un ar-  
gentino –de ascendencia italiana y británica– y  
una española. Su padre se dedicaba al negocio  
inmobiliario, pero le interesaban mucho la histo-  
ria del arte y la cultura. A principios de la década  
de1950, lafamiliaalcompletoemprendióunviaje  
culturalporEuropaqueduraríanuevemeses, du-  
rante el cual visitaron varios países. A través del  
contacto con la historia del arte occidental du-  
rante las numerosas visitas a museos que la fa-  
milia disfrutó durante aquel viaje, Marie, que en-  
tonces tenía diecisiete años y había pensado en  
cursar la carrera de Derecho, sintió por prime-  
ra vez el deseo de dedicarse al arte, que, tal como  
ella estaba descubriendo entonces, entrañaba el  
potencial de llegar a ser un elemento transfor-  
madordelmundo.  
La formación artística de Orensanz conti-  
nuó con una estancia en París, en 1964, durante  
la cual una de sus obras –el cuadro expresionis-  
ta titulado ¿Dónde estoy?, que mostraba a una  
mujer postrada en el suelo, pisoteada por una fi-  
gura masculina– fue galardonada con el pri-  
mer premio del concurso de la Unión de Mujeres  
PintorasyEscultoras, enlacategoríade«artistas  
extranjeras». Poco después de recibir el premio,  
Orensanz regresó a Argentina con su pareja, el  
francés Patrick Audras, técnico comercial de pro-  
fesión, y muy pronto tuvieron tres hijas. Los tras-  
lados de larga distancia con su familia no iban  
a terminar con aquel cambio de escenario, sino  
más bien al contrario: los desplazamientos en-  
tre diferentes ciudades y países a ambos lados  
del Atlántico han sido una constante a lo largo de  
lavidadelaartista, ylahanayudadoaforjaruna  
condición nómada que, en sus propias palabras,  
sigue siendo uno de sus rasgos personales más  
característicos.  
De vuelta en Argentina, la familia Orensanz  
se trasladó a Buenos Aires, donde Marie co-  
menzó a estudiar pintura en el estudio de Emilio  
Pettoruti. Orensanz estudió con Pettoruti du-  
rante cinco años, al cabo de los cuales se sen-  
tía muy segura de su dominio de la técnica, pero  
al mismo tiempo consideraba que aún no había  
En paralelo a su proyecto familiar, Marie  
Orensanz comenzó a exponer sus pinturas en  
1. Marie Orensanz, ca. 2002, notas manuscritas reproducidas en Orensanz, 2023, p. 55.  
2. Originalmente, «Mari», diminutivo de «María» en español. Orensanz añadió una «e» final a su nombre en 1972,  
poco después de instalarse en Milán, cuando el comprador de uno de los cuadros con los que participaba en una ex-  
posiciónenunagaleríadecidiódevolverloaldarsecuentadequeelautornoeraunhombre, sinounamujer.  
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Mela Dávila Freire  
BuenosAiresenlaprimeramitaddeladécadade  
1960, al mismo tiempo que avanzaba en la bús-  
queda de su propio lenguaje visual. Fruto de esta  
búsqueda, analesdeladécadadecidióabando-  
nar progresivamente la figuración para centrar-  
se en la abstracción, en una evolución que bus-  
caba simplificar las imágenes hasta reducirlas a  
la mera expresión de ideas. La serie Estructuras  
primarias, que Orensanz expuso en la galería El  
Taller de Buenos Aires en 1968, fue el resultado  
de este cambio: su variante personal de la abs-  
tracción geométrica, que se desarrolló en dibujos,  
pinturasysusprimerasobrastridimensionales.  
Durante aquellos mismos años, el panora-  
ma artístico argentino estaba experimentan-  
do un profundo giro, simultáneo a la expansión  
del régimen conceptual que había comenzado a  
transformar las prácticas artísticas en Estados  
Unidos y Europa a partir de la década de 1960. En  
todos los contextos en los que tuvo lugar, aquel  
cambio provocó un enorme interés por la explo-  
ración artística del lenguaje, sus posibilidades y  
suslímites, tantoenelplanovisualcomoenelse-  
mántico y expresivo. Años más tarde, refiriéndo-  
se a la generación de artistas norteamericanos  
de la que ella misma formaba parte, la artista  
AdrianPiperrecordaríaque, apartirdeladécada  
de 1960, muchos se sintieron «embriagados por  
las posibilidades ilimitadas del lenguaje y otros  
sistemas simbólicos convencionales» (Osborne  
& Piper, 2024, p. 12). Tal «embriaguez», de he-  
cho, no sería exclusiva de un país o zona geográ-  
fica en particular, sino que acabó atravesando  
las diferentes corrientes conceptuales que esta-  
ban iniciándose, en la misma época, en Europa,  
Norteamérica y Latinoamérica, aunque en cada  
uno de estos lugares el movimiento conceptual  
tuvieseciertosmaticesespecíficos.  
EnLatinoamérica, elprecedentebrasileñode  
la poesía concreta en la década de 1950 había si-  
tuadoellenguajeenelcentrodeunmodelodein-  
vestigación que resultaría especialmente fértil, y  
que se desarrollaría de formas muy diversas du-  
rante las dos décadas siguientes por lo menos. El  
lenguajey,porextensión,cualquiersistemadesím-  
bolosocomunicación,ofrecíamúltiplesposibilida-  
descreativasquenumerososartistaslatinoame-  
ricanos no dudaron en explotar, en ejercicios que  
amenudocombinabanintencionespoéticasypo-  
líticas. Los escritos asemáticos de los argentinos  
MirthaDermisacheyLnFerrari, olasdigresio-  
nes en los márgenes de la poesía visual de las ar-  
tistasbrasileñasReginaVateryLenoradeBarros,  
son solo algunos de los muchos ejemplos que po-  
drían ilustrar esta tendencia. El deseo de abordar  
la comunicación y sus sistemas como uno de los  
territorios del arte se refleja explícitamente en el  
nombrecompletodeunadelasiniciativasque,des-  
delaciudaddeBuenosAires,tuvomayorimpacto  
enladifusiónyconsolidacióndelasprácticascon-  
ceptualesenlaregiónlatinoamericana,asaber,el  
CentrodeArteyComunicaciónCAyC3.Nofueca-  
sualidad,portanto,queunadelasprimerasexpo-  
siciones organizadas por el CAyC, que se presen-  
tó en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires  
en1971,setitularaprecisamenteArtedesistemas.  
3. El Centro de Arte y Comunicación, fundado en 1969 en Buenos Aires por el crítico, curador y gestor cultural  
Jorge Glusberg, fue una organización muy activa cuyo impacto se extendió mucho más allá de las fronteras de  
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Diálogos  
Entre los artistas que expusieron en Arte de  
sistemas –tanto en Buenos Aires como en las di-  
versas itinerancias posteriores de esta mues-  
tra– se encontraba también Marie Orensanz,  
cuya práctica, por entonces, ya se había alejado  
mucho de su primera etapa pictórica. En la gra-  
dual transformación que Orensanz había expe-  
rimentado como artista no solo había influido  
la evolución del contexto intelectual en el que se  
encontraba; también habían ejercido un impac-  
Figura 1. Marie  
to la violenta represión y el giro conservador que  
Argentina estaba sufriendo bajo el gobierno dic-  
tatorial de Juan Carlos Onganía, que ostentó el  
poder entre 1966 y 1969. Un incidente concre-  
to, ocurrido en 1969, ilustra el choque de la ar-  
tista con la censura política. Marie Orensanz y  
una de sus colegas artistas, Mercedes Esteves,  
habían sido invitadas a exponer en la galería de  
arte Primera Plana, en Mar del Plata. Sin em-  
bargo, poco antes de la instalación de la expo-  
sición Orensanz, durante un viaje, fue testigo de  
una protesta vecinal: el pequeño pueblo de La  
Gallareta, en la provincia de Santa Fe, al norte de  
Argentina, se había levantado contra los planes  
de desviar la vía férrea que atravesaba la loca-  
lidad y garantizaba la subsistencia de sus habi-  
tantes. Laexperienciadeprimeramanodeaque-  
lla protesta impulsó a Orensanz a decidir que  
su proyecto para la galería consistiría en cubrir  
las paredes de la sala con cincuenta copias de  
un cartel de protesta, compuesto por ella misma,  
con un único mensaje tipográfico, que recogía la  
reivindicación de los habitantes de La Gallareta:  
«El pueblo de La Gallareta lucha por su única  
Orensanz, El pueblo  
La Gallareta…,  
1969. Cortesía  
de la artista.  
fuente de trabajo» (Fig. 1). La instalación se com-  
pletaba con unos sacos llenos de arena y cemen-  
to que Mercedes Esteves había colocado en el  
centro del espacio expositivo, en alusión simbó-  
lica a la rápida transformación urbana que esta-  
ba sufriendo la ciudad de Mar del Plata, en la que  
seestabandemoliendoantiguasviviendasunifa-  
miliares para dejar espacio a nuevos edificios de  
apartamentos.  
La muestra se inauguró según lo previsto,  
pero un día después fue clausurada de forma re-  
pentina. Como recuerda Orensanz (comunica-  
ción personal, noviembre de 2024), era evidente  
que la dirección de la galería no estaba satisfe-  
cha con el hecho de que su instalación mostra-  
ra un apoyo explícito a una protesta popular, y  
además, por si ello fuera poco, el cierre repentino  
se justificó con una excusa de oscuros matices  
patriarcales: dado que las artistas eran dos mu-  
jeres, la expectativa había sido que ambas ex-  
pusieran flores, en lugar de piezas con conteni-  
dopolítico.  
Argentina. El CAyC apoyó y difundió el conceptualismo latinoamericano, promovió el uso de nuevas tecnologías  
en el arte y fomentó el debate sobre la identidad del arte contemporáneo latinoamericano.  
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Diálogos  
Mela Dávila Freire  
Marie Orensanz ha reconocido en varias  
ocasiones la importancia que tuvo para ella  
aquel choque personal con la censura y las es-  
tructuras patriarcales. La abrupta clausura de  
la exposición le permitió apreciar con claridad la  
conexión directa entre el arte y la vida –concre-  
tamente, en este caso, no solo la vida en general,  
sino el contexto político–, al tiempo que consoli-  
daba su interés por el lenguaje como elemento  
creativo y, por extensión, por los medios impre-  
sos como soporte para el arte. La semilla que el  
incidente dejó en su conciencia creativa germi-  
naríadediferentesmanerasapartirdeentonces,  
como se puede apreciar en su decisión de añadir  
ellenguajeverbalasuobraplástica, casisiempre  
en expresiones de carácter poético pero también,  
a su manera, reivindicativo; en su perseveran-  
te militancia feminista; y en su adopción de for-  
mas de escritura como el manifiesto y de forma-  
tosimpresoscomoelcartel, elfolletoyellibro.  
Gracias a la beca Francisco Romero Lahoja,  
en 1972 toda la familia Orensanz se trasladó pri-  
mero a Roma y luego a Milán. En Italia, la postura  
artística de Orensanz seguiría evolucionando, en  
un proceso en el que la relación entre «pensar» y  
«hacer» se volvía, para la artista, cada vez más  
estrecha e inseparable, al tiempo que se conso-  
lidaba su escritura de aforismos y, en general,  
su deseo de apropiarse de signos y símbolos de  
otros tipos de lenguajes –incluidos los científi-  
cosparaincorporarlosasuobraplástica.  
En 1974, respondiendo a una invitación de la  
historiadoradelarteitalianaLeaVergineparapar-  
ticipar en una exposición colectiva titulada Eros  
come linguaggio [«Eros como lenguaje»] en la li-  
breríaygaleríaErosdeMilán, Orensanzpresentó  
una de sus publicaciones de artista: el manifiesto  
Eros(Fig.2).Setratabadeuncarteldeaproxima-  
damente 60 x 50 cm en el que la artista imprimió,  
en una delicada tipografa cursiva, un manifies-  
to compuesto por doce postulados en forma de  
frases breves, como, entre otras, «Transmitir la  
energía del pensamiento», «La acción es la con-  
secuencia del pensamiento» o «Incluso Eros ne-  
cesitalascondicionessocialesadecuadas».Ensu  
primerapresentaciónenMilán,elmanifiestoEros  
seimprimióenunaedicióndecienejemplaresque  
se colgaron en las paredes de la galería. El públi-  
copodíallevarseaquellosejemplaressiasílode-  
seaba; con este gesto, la artista no solo ponía en  
circulación los aforismos que había escrito, sino  
que, al invitar al público a arrancar el cartel de la  
pared y quedárselo, desafiaba las reglas clásicas  
de comportamiento de una galería (Fig. 3). Desde  
entonces,Orensanzhareimpresoestemanifiesto  
ennumerosasocasionesparapresentarloenotros  
contextosexpositivos4.Laconstantereactivación  
de esta pieza en forma de obra multiplicada, y en  
unnúmeroilimitadodecopias,subrayalarelevan-  
cia que tiene para Orensanz el potencial del ma-  
nifiesto como elemento de comunicación similar  
aunpanfletoounfolleto,unpotencialqueserea-  
vivaconcadanuevareedición.  
4. Por ejemplo, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, en septiembre de 2007; en el Museo Caraffa de  
Córdoba, Argentina, en mayo de 2008; en la Maison de l’Amérique Latine de París, en mayo de 2010; en la Galería  
Sicardi de Houston, en abril de 2015; etc.  
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Figura 2. Marie Orensanz,  
manifiesto Eros, 1974.  
Cortesía de la artista.  
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Diálogos  
Mela Dávila Freire  
Figura 3. Marie Orensanz  
y Lea Vergine (backwards)  
cogiendo uno de los  
carteles con el manifiesto  
Eros en la galería y  
librería «Eros», Milán,  
durante la inauguración  
de la exposición Eros  
as linguaggio, 1974.  
Esta no es la única forma en que el manifies-  
to Eros ha seguido «vivo», por así decirlo, en la  
obra de Orensanz; algunos componentes y ca-  
racterísticasdeestapiezaseconvertiríanenele-  
mentos constantes en la obra de la artista du-  
rante al menos las dos décadas siguientes. La  
misma tipografa cursiva con la que está redac-  
tado el manifiesto reaparecería una y otra vez  
en sus dibujos, sus esculturas y sus publicacio-  
nes; del mismo modo, algunos de los postulados  
del manifiesto Eros se retomaron en numero-  
sas ocasiones para formar parte de otras piezas,  
en particular, en las esculturas concebidas por  
Orensanz para espacios públicos5. El primero de  
estos postulados, en concreto, ha aparecido pe-  
riódicamente en diversas obras, convirtiéndose  
enunaespeciedelemaquereflejaydefinelaac-  
titud vital y creativa de Orensanz: «Pensar es un  
actorevolucionario».  
La reutilización de elementos que se articu-  
lan una y otra vez, en diferentes combinaciones y  
en diferentes medios, está estrechamente rela-  
cionada con el pensamiento de esta artista. Por  
unlado, comoyasehaseñalado, Orensanzsiente  
un profundo interés por el lenguaje verbal enten-  
dido como sistema de símbolos, sistema al que,  
poco a poco, ella iría incorporando elementos to-  
mados de las matemáticas o las ciencias natu-  
rales, también dotadas de sistemas compues-  
tos por piezas individuales: los fragmentos en  
los que se descompone cada uno de estos códi-  
gos. Estos fragmentos pueden combinarse entre  
Cortesía de la artista.  
5. Como, por ejemplo, Pensar es un hecho revolucionario, concebida en 1999 e instalada en 2010 en el Parque de  
la Memoria de Buenos Aires.  
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«Pensar es un acto revolucionario»: las publicaciones de artista de Marie Orensanz  
Diálogos  
sí de infinitas maneras, abriendo nuevos mati-  
ces de significado en cada nueva configuración.  
Por otro lado, y como extensión de su conceptua-  
lización del mundo como un conjunto de siste-  
mas, Orensanz considera que cualquier elemen-  
to puede ser tomado como parte, o fragmento, de  
un todo mayor. Esta convicción la llevó, en 1978,  
a publicar un nuevo y breve manifiesto, titulado  
descriptivamente Fragmentismo (Fig. 4), que co-  
mienzaconestadefinición:  
superficie se han dibujado una serie de líneas y  
flechas que sugieren una especie de plano o dia-  
grama. Poco antes de la publicación de este ma-  
nifiesto, Orensanz había tenido la oportunidad  
de visitar las canteras de mármol de Carrara, lo  
que despertó su interés por los trozos de mármol  
desechados, que a partir de entonces se conver-  
tirían en un motivo recurrente en sus dibujos, pin-  
turas, esculturas y publicaciones. Más tarde, la  
artista declararía: «Mi idea era respetar el ma-  
terial en su estado actual y transformarlo utili-  
zando solo el pensamiento. No lo esculpía ni lo  
trabajaba, solo dibujaba y pintaba sobre aque-  
llos fragmentos de mármol. [...] Son como pági-  
nas encontradas» (Meisel, 2022, p. 47). Los trozos  
de mármol que Orensanz encontró en las cante-  
ras de Carrara le ofrecían la posibilidad de poner  
enjuegoinnumerablescontrastesensuobra:en-  
tre la configuración formal intencionada y la im-  
previsibilidad de los ready-mades, entre la dure-  
za del mármol y la suavidad del papel, entre la  
monumentalidad escultórica y la modestia de los  
residuos, entreladurabilidaddelapiedraylafra-  
gilidad efmera de las imágenes impresas en pa-  
pel. Y también, por supuesto, entre la tridimen-  
sionalidad del mármol y la bidimensionalidad de  
losmediosimpresos.  
El fragmentismo busca la integración de una  
parte a un todo; transformándose, por sus  
múltiples lecturas, en un objeto inacabado e  
ilimitadoatravésdeltiempoydelespacio.  
Conceptualmente, esta obra condensa ideas  
que están en la base de la obra de Orensanz,  
como la integración de las partes en un todo –un  
sistema–, los procesos de transformación implí-  
citos –y necesarios– en el arte, y la multiplicidad  
de lecturas a las que están abiertos los objetos  
artísticos. Formalmente, Fragmentismo es simi-  
lar a Eros: una hoja impresa por una sola cara,  
diseñada para ser reproducida en un número  
ilimitado de copias, con el texto también en le-  
tra cursiva y con la única diferencia de que, en  
estaocasión, eltextoapareceenespañol, inglésy  
francés, las tres lenguas en las que se desarrolla  
lavidacotidianadelaartista.  
Una característica notable de la obra de  
Orensanzeselujoconstantedeideasymotivos  
entre una obra y otra, un formato y otro, dando  
lugar a series atípicas que a menudo comparten  
títuloygénesisconceptual, peroqueconsistenen  
materializaciones muy diferentes. Las diversas  
versiones impresas de Fragmentismo lo atesti-  
guan: la postal Fragmentismo (Fig. 5), publicada  
Además, a diferencia de Eros, en algunas de  
sus versiones el manifiesto Fragmentismo está  
ilustrado: en la parte superior del texto, una fo-  
tografa muestra un trozo de mármol blanco  
sostenido por los dedos de una mano, en cuya  
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Figura 4. Marie Orensanz,  
manifiesto Fragmentismo,  
1978. Cortesía de la artista.  
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«Pensar es un acto revolucionario»: las publicaciones de artista de Marie Orensanz  
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Figura 5. Marie Orensanz,  
Libro de mármol, 1981.  
Cortesía de la artista.  
en 1981 por Orensanz, está ilustrada con una fo-  
tografa en blanco y negro de un trozo de már-  
mol en el que la artista ha escrito algunos men-  
sajes textuales enigmáticos –«acumulador», «la  
fuerza de la naturaleza prepara», etc.–, junto con  
una serie de líneas de diferente grosor y posición.  
El libro Fragmentismo, en cambio, aunque publi-  
cado poco después –en 1982– por la Galerie des  
femmes, en París, no muestra ninguna referencia  
al mármol: en sus páginas aparecen sobre todo  
combinaciones de aforismos, y mezclas de pala-  
brasysímbolosdetodotipo.  
El sintagma «Fragments de pages trouvées»  
[«Fragmentos de páginas encontradas»] puede  
leerse impreso en un trozo de mármol en la in-  
confundible tipografa cursiva de Letraset que  
Orensanz ha usado tan a menudo, y también en  
la imagen que aparece en la portada de Libro de  
mármol (Fig. 6), que se publicó en 1981. Este libro,  
del que la artista hizo a mano veinte ejemplares,  
consta de cinco hojas de cartón negro rígido, en-  
cuadernadas mediante un sencillo cordón anu-  
dado en la contraportada. Las cuatro primeras  
hojas llevan pegadas unas fotografas en blanco  
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Mela Dávila Freire  
y negro de otras tantas «hojas» hechas de frag-  
mentos de mármol pulido por ambos lados, tam-  
bién unidos entre sí con un cordón. De este modo,  
el Libro de mármol se reproduce a sí mismo, mul-  
tiplicando por veinte un libro original hecho de  
piedra, en cuya superficie están inscritas algu-  
nas palabras, algunas líneas y ciertos signos –  
unos reales, otros imaginarios– sobre cuyo signi-  
ficadosolocabeespecular.  
Refiriéndose a sus sistemas de símbolos, la  
artista ha declarado que «hay muchos, a veces  
tomados de la simbología que se usa en la Física  
o en las Matemáticas. Los utilizo como elemen-  
tos plásticos: son representaciones gráficas del  
pensamiento» (Meisel, 2022, p. 50) . Orensanz ha  
mantenido la sugerente presencia de estos alfa-  
betos inventados, a menudo combinados con un  
lenguaje legible, en todos los formatos en los que  
ha trabajado, incluidas sus esculturas para es-  
pacios públicos6. En el folleto Transmitir la ener-  
gía del pensamiento. Una conversación entre Lea  
Vergine, Marie Orensanz y Gilo Dorfles, diseña-  
do e ilustrado por la artista, el historiador italia-  
no Dorfles señalaba que estos signos «pueden  
entrar en un discurso de “eficacia polisémica”.  
[...] Su eficacia proviene precisamente de su car-  
ga polisémica y de su ambigüedad semántica»  
(Orensanz, 1975, s/p). Estas enigmáticas compo-  
siciones construyen un espacio siempre abier-  
to a la interpretación de la persona observadora,  
una característica que, según la perspectiva de la  
artista, es parte inalienable de su obra: «No creo  
queelartesea, nidebaser, lavisióndeunaperso-  
na, laexpresióndeunapersona. Debería, encam-  
bio, ofrecer puntos de referencia para que todo  
el mundo pueda desarrollar sus propias ideas»  
(Meisel, 2022, p. 68).  
Una de las últimas publicaciones de Marie  
Orensanz aparecería en 1990, cuando el renom-  
bradoeditorbelgaGuySchraenenlainvitóapar-  
ticipar en su proyecto «In Octavo»: una serie de  
diez publicaciones concebidas por otros tan-  
tos artistas, entre los que se encontraban Gianni  
Bertini, Henri Chopin, Peter Downsbrough, Jiří  
Kolář y Bernard Villers. Orensanz, la única mujer  
de la lista,7 aceptó la invitación y concibió un fo-  
lleto titulado Communiquer… (Fig. 7) en el que, de  
forma provocativa, la información textual brilla  
por su ausencia, con la excepción del título en la  
portada y los datos de la edición en el interior de  
la contraportada. Solo las páginas derechas de  
este libro están ilustradas –con diferentes com-  
posiciones de líneas rectas y curvas, flechas y  
puntos–, pero todas las hojas presentan la mis-  
ma peculiaridad: están atravesada por dos sec-  
ciones horizontales, a diferentes alturas, de tal  
manera que los fragmentos resultantes –y las  
ilustraciones impresas en ellos– pueden combi-  
narse en innumerables disposiciones que multi-  
plicanlaslecturasposiblesdeestelibro.  
6. Como, por ejemplo, Sin título, instalada en la pared exterior de LArchevéché en la cour Saint-Jean,  
Besançon, en 1990.  
7. Aunque más tarde Schraenen decidió ampliar la serie más allá de los diez libros previstos inicialmente, e  
invitó a otra mujer artista, la alemana Nanne Meyer, a crear también uno de los libros.  
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22249  
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Figura 6. Marie Orensanz,  
Fragmentismo, 1981.  
Cortesía de la artista.  
Diálogos  
Figura 7. Marie Orensanz,  
Communiquer…, 1990.  
Cortesía de la artista.  
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22249  
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Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22249  
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Diálogos  
Mela Dávila Freire  
Apreciar el rango de formas posibles de leer  
una publicación como esta, o más bien –lo que  
sería lo mismo– elucidar los múltiples niveles de  
significado que contienen las obras publicadas  
de Orensanz, requiere cierto esfuerzo y, al mismo  
tiempo, una actitud de curiosidad y apertura que  
no se conforme con quedarse en su –a menudo  
delicada– superficie estética, sino que se esfuer-  
ceporllegarunpocomásallá.  
De modo semejante, en gran parte de las pu-  
blicaciones de Orensanz pueden buscarse tam-  
bién múltiples mensajes subyacentes, o signifi-  
cados intencionados y mordaces, que no siempre  
resultarán obvios o unívocos, ni serán siempre los  
mismos. Cabe pensar, sin embargo, que invaria-  
blemente están ahí, a pesar de que, a veces, no  
puedanapreciarseaprimeravista.  
Hamburgo, enero de 2025  
Tal vez el ejemplo siguiente sirva para ilus-  
trar lo mucho que puede llegar a desenterrar un  
ejerciciodeinterpretaciónquenosedetengaenel  
aspecto superficial de los trabajos de Orensanz:  
algún tiempo después de la cancelación de su  
exposición sobre la protesta del barrio de La  
Gallareta, en una especie de respuesta tardía a la  
ofensivaexcusaconlaquesehabíajustificadoel  
cierre de la exposición en su momento, Orensanz  
creóunaserietituladaPoisonousFlowers(1977),y  
compuestaúnicamenteporhermososydelicados  
dibujos de flores, acompañados de sus nombres  
en latín, escritos con la misma tipografa cursiva  
que la artista ha utilizado sistemáticamente a lo  
largodesucarrera.Lapeculiaridaddeaquellase-  
rieradicabaenelhechodequetodaslasespecies  
botánicas representadas en los dibujos eran ve-  
nenosas, un detalle que muy pocos observadores  
podían apreciar, ya que no se indicaba explícita-  
mentecuandolosdibujossemostraban.  
Bibliografa  
Buccellato, L. (2007). Resistencia – transformación.  
En Marie Orensanz: Obras 1963-2007. Museo de Arte  
Moderno.  
Meisel, H. (2022). Marie Orensanz - Interview with  
Hélène Meisel. Manuella Éditions.  
Orensanz, M. (1975). Transmitir la energía del  
pensamiento: Una conversación entre Lea Vergine,  
Marie Orensanz y Gilo Dorfles. Edizioni della Galleria  
Vinciana.  
Orensanz, M. (2023). El fluir del pensamiento.  
EDUNTREFCentrodeArteContemporáneo.  
Osborne, P., y Piper, A. (2024). Philosophies of  
conceptual art – Peter Osborne and Adrian Piper in  
conversation(p. 12). Art Resources Transfer (A.R.T.).  
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2025.v8i8.22249  
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