Diálogos
Mela Dávila Freire
BuenosAiresenlaprimeramitaddeladécadade
1960, al mismo tiempo que avanzaba en la bús-
queda de su propio lenguaje visual. Fruto de esta
búsqueda, afinalesdeladécadadecidióabando-
nar progresivamente la figuración para centrar-
se en la abstracción, en una evolución que bus-
caba simplificar las imágenes hasta reducirlas a
la mera expresión de ideas. La serie Estructuras
primarias, que Orensanz expuso en la galería El
Taller de Buenos Aires en 1968, fue el resultado
de este cambio: su variante personal de la abs-
tracción geométrica, que se desarrolló en dibujos,
pinturasysusprimerasobrastridimensionales.
Durante aquellos mismos años, el panora-
ma artístico argentino estaba experimentan-
do un profundo giro, simultáneo a la expansión
del régimen conceptual que había comenzado a
transformar las prácticas artísticas en Estados
Unidos y Europa a partir de la década de 1960. En
todos los contextos en los que tuvo lugar, aquel
cambio provocó un enorme interés por la explo-
ración artística del lenguaje, sus posibilidades y
suslímites, tantoenelplanovisualcomoenelse-
mántico y expresivo. Años más tarde, refiriéndo-
se a la generación de artistas norteamericanos
de la que ella misma formaba parte, la artista
AdrianPiperrecordaríaque, apartirdeladécada
de 1960, muchos se sintieron «embriagados por
las posibilidades ilimitadas del lenguaje y otros
sistemas simbólicos convencionales» (Osborne
& Piper, 2024, p. 12). Tal «embriaguez», de he-
cho, no sería exclusiva de un país o zona geográ-
fica en particular, sino que acabó atravesando
las diferentes corrientes conceptuales que esta-
ban iniciándose, en la misma época, en Europa,
Norteamérica y Latinoamérica, aunque en cada
uno de estos lugares el movimiento conceptual
tuvieseciertosmaticesespecíficos.
EnLatinoamérica, elprecedentebrasileñode
la poesía concreta en la década de 1950 había si-
tuadoellenguajeenelcentrodeunmodelodein-
vestigación que resultaría especialmente fértil, y
que se desarrollaría de formas muy diversas du-
rante las dos décadas siguientes por lo menos. El
lenguajey,porextensión,cualquiersistemadesím-
bolosocomunicación,ofrecíamúltiplesposibilida-
descreativasquenumerososartistaslatinoame-
ricanos no dudaron en explotar, en ejercicios que
amenudocombinabanintencionespoéticasypo-
líticas. Los escritos asemáticos de los argentinos
MirthaDermisacheyLeónFerrari, olasdigresio-
nes en los márgenes de la poesía visual de las ar-
tistasbrasileñasReginaVateryLenoradeBarros,
son solo algunos de los muchos ejemplos que po-
drían ilustrar esta tendencia. El deseo de abordar
la comunicación y sus sistemas como uno de los
territorios del arte se refleja explícitamente en el
nombrecompletodeunadelasiniciativasque,des-
delaciudaddeBuenosAires,tuvomayorimpacto
enladifusiónyconsolidacióndelasprácticascon-
ceptualesenlaregiónlatinoamericana,asaber,el
CentrodeArteyComunicación–CAyC3.Nofueca-
sualidad,portanto,queunadelasprimerasexpo-
siciones organizadas por el CAyC, que se presen-
tó en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
en1971,setitularaprecisamenteArtedesistemas.
3. El Centro de Arte y Comunicación, fundado en 1969 en Buenos Aires por el crítico, curador y gestor cultural
Jorge Glusberg, fue una organización muy activa cuyo impacto se extendió mucho más allá de las fronteras de
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