
Por otro lado, en el libro encontramos reproducciones de imágenes de Dalí con variacio-
nes sobre el tema de Millet. La primera es una fotograa del propio Dalí en erección incipien-
te disfrazado de Angelus, y la serie continúa con otra fotograa de la misma actuación, el
cuadro L’Angélus architectonique de Millet de 1933, el cuadro Los atavismos del crepúsculo de
1933-34; el cuadro Couple aux têtes pleines de nuages de 1936, que según nota de Dalí repre-
senta a Dali y Gala protagonizando el Angelus; Gala et Angelus de Millet précédant l’arrivée
inminente des anamorphes coniques de 1933, y que una nota del propio Dalí traduce como El
Angelus , antídoto del bogavante; el Portrait de Gala – Angelus de Gala , de 1935, que en nota
se nos aclara que se trata de Por primera vez en el mundo, el Angelus sentado ; el cuadro El
Angelus de Millet o la Estación de Perpiñán, de 1965 , cuya nota dice que es la Prueba de San
Andrés del estado de hibernación del Angelus. Por último, en el apéndice del libro dedicado
a una ilustración de los cantos de Maldoror, nos encontramos con otras cinco ilustraciones
sobre el tema de Millet. En total, catorce variaciones realizadas por Dalí sobre el cuadro del
pintor francés. Aparte de estas variaciones, quizá habría que tener en cuenta otras imáge-
nes que Dalí no incluyó en el libro, pero que son de la época. Por ejemplo, la Reminiscencia ar-
queológico del Angelus de Millet, 1935. Y, además, en el libro Dalí incluye tres imágenes más de
su creación, entre ellas el importante Visage paranoiaque de 1934-35. Todas estas imágenes
son cristalizaciones de pensamientos visuales, ejemplos de lo que significa pensar en o me-
diante imágenes.
5. Pensar con imágenes: más allá de Dalí
El libro de Dalí, sin embargo, no formula sólo pensamientos sobre el cuadro de Millet y no
solo presenta pensamientos en imágenes como variaciones sobre el tema de Millet, sino que
es también un magnífico ejemplo de lo que significa pensar con imágenes, pues además de
las imágenes de Dalí, encontramos multitud de imágenes de otros creadores, como del pro-
pio Millet, de Chirico, de Leonardo, de Watteau, o de Duchamp, y bastantes postales y chis-
tes gráficos. En total, son cincuenta y tres imágenes que tienen una función no meramente
ejemplificadora o ilustradora del discurso, sino que están integradas en el discurso forman-
do un plexo de pensamiento donde la palabra y la imagen se encuentran entrelazadas. No
existen muchos ejemplos de esta forma híbrida de expresión y producción del pensamiento.
En literatura tenemos las novelas de Winfried Georg Sebald, como Los emigrantes, Los ani-
llos de Saturno o Austerlitz, novelas trufadas de imágenes que muestran lo que el texto no
dice. Sebald introducía en su texto todo tipo de imágenes, fotograas, dibujos, pinturas, boce-
tos, postales, mapas de ciudades, tickets de entrada, entradas de diario, etc., formando unos
complejos “iconotextos”, como se les ha llamado (Winkelvoss 2027).
Otro ejemplo del mundo literario del pensar con imágenes lo encontramos en la obra de
la premio Nobel Annie Ernaux Escribir la vida. Fotodiario (2025). En ella encontramos, en lu-
gar de una autobiograa, una “alianza de dos documentos personales: el álbum de fotos y el
diario íntimo, una especie de fotodiario”. En la introducción del libro, Ernaux escribe que los
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2024.v8i8.21334
8
Gerard Vilar Resear·Area