
1. Introducción
A lo largo de la historia, el arte y la moda han mantenido una relación compleja, caracte-
rizada por intercambios recíprocos a través de influencias estéticas, intercambios concep-
tuales y colaboraciones creativas. A pesar de esta simbiosis, la moda, al ser definida prin-
cipalmente como una industria basada en la creatividad (Jelinek, 2018; Canal Mumokviena,
jun 2012), se ha enmarcado tradicionalmente en una oposición binaria jerárquica con el arte,
donde ha buscado la legitimación y credibilidad intelectual de este último (Smelik y Kaiser,
2022). Esta distinción se fundamenta a menudo en la naturaleza temporal de ambos campos:
mientras que el arte es percibido como atemporal, la moda está intrínsecamente ligada a lo
emero y lo transitorio.
Dentro de este sistema, como afirma Shapiro (2019), la alta costura opera en la frontera
más próxima al arte, lo que le confiere un mayor prestigio pues, las creaciones de alta cos-
tura, muchas veces de calidad escultórica, son consideradas frecuentemente como obras
de arte (Jelinek, 2018). Esta estrategia de artificación tiene como objetivo transferir el aura
del mundo del arte a la marca, permitiéndole diferenciarse y justificar precios más altos
(Kapferer, 2014).
Si bien el arte textil y los artistas que trabajan con la moda comparten una profunda co-
nexión con la materialidad, la textura y la forma, también presentan diferencias significati-
vas en sus objetivos, procesos creativos y modos de producción (González, 2024; Abad, 2024;
Olano, 2023; Joly, 2012). El arte textil, como disciplina artística autónoma, se centra en la ex-
ploración del potencial expresivo y conceptual de las fibras, los tejidos y las técnicas textiles
(Olano, 2023; Maddonni, 2021). Sus obras, que a menudo desaan las categorías tradiciona-
les de la escultura, la pintura o la instalación, se caracterizan por su tactilidad, su capacidad
para evocar recuerdos sensoriales y su conexión con el cuerpo y la memoria. El arte textil
contemporáneo ha experimentado una revalorización en las últimas décadas, reconocién-
dose su capacidad para abordar temas como la identidad, la memoria, el trauma y la críti-
ca social. Por citar de largo, cabe mencionar a artistas textiles que trabajan en esta direc-
ción como Sheila Hicks, Adriana Turmero y Álvaro León, Machiko Agano, Chiharu Shiota,
Magdalena Abakanowicz, Christo y Jean-Claude, Katerina Grosse, Ernesto Neto, Gurjeet
Singh o Lenore Tawney.
Por otro lado, como apunta González (2024), los artistas que trabajan con la moda se in-
sertan en un sistema complejo y dinámico que se rige por las lógicas del consumo, la ima-
gen y la tendencia. Si bien la creatividad y la innovación son elementos fundamentales en la
moda, su objetivo principal es la creación de prendas y accesorios que vistan el cuerpo, res-
pondiendo a las necesidades estéticas y funcionales de la sociedad. En la actualidad, mu-
chos artistas contemporáneos han desafiado los límites entre el arte y la moda, utilizando la
pasarela, la performance y la instalación como espacios para la experimentación híbrida, la
crítica social y el posicionamiento del cuerpo humano en ambos campos creativos.
Umática. 2025; 8. https://doi.org/10.24310/Umatica.2024.v8i8.21268
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Hibridación entre el arte y la moda: de la inspiración estética a la transformación digital Resear·Area