
Metafísica y persona. Filosofía, conocimiento y vida. Año 18, Núm. 35,
Enero-Junio, 2026, ISSN: 2007-9699, e-ISSN: 1989-4996
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individual, sin embargo y al igual que la compasión, nos entristece porque el
bien o el mal inmerecido del prójimo es como si fuese en nuestro perjuicio.
De esta manera y en el tercer libro del Comentario a las Sentencias, santo To-
más concibe a la némesis como una especie de la pasión de tristeza causada
por la prosperidad de los malos (tristitia de prosperitate malorum): mientras la
misericordia es la tristeza por el mal del prójimo, la envidia lo es por su bien
24
.
En su Comentario a la Ética Nicomáquea, el Doctor Común sigue literalmente a
Aristóteles y señala que ni el pudor ni la némesis son virtudes sino pasiones:
Pero debe tenerse en cuenta que (Aristóteles) arriba habló de una pasión loa-
ble (posuit passionem laudabile), a saber, la Némesis, de la cual aquí no hace
mención, porque no es su intención determinar sobre estas pasiones aquí;
esto, en realidad, pertenece más a la retórica, como se muestra en el segundo
libro de la Retórica. Por lo tanto, tampoco ha determinado aquí sobre el pu-
dor, salvo para mostrar que no es una virtud, y debe entenderse lo mismo
acerca de la Némesis
25
.
Tal como enseñaba Aristóteles, el Aquinate subraya que la némesis es el
justo medio entre la envidia y la malignidad, ambas disposiciones para el
deleite y la tristeza: mientras el envidioso se entristece de la prosperidad de
buenos y malos; la malignidad se deleita de sus desgracias
26
.
Para tener una concepción adecuada de la némesis como pasión, no debe
desvinculársela de la ira puesto que la prosperidad inmerecida del prójimo
es sufrida como un perjuicio propio: la intensidad de este sufrimiento origina
tristeza y, por tanto, se desea y se espera la oportunidad de reparación
27
. Esta
(vindicatio
la crueldad (saevitia), pues no se trata de destruir al prójimo sino corregirlo
28
.
En efecto, la ira -en cuanto existe una inclinación natural a rechazar lo nocivo-
puede disponernos a esta virtud siempre que sea razonable y no tenga una
duración excesiva
29
. De modo semejante, la tristeza puede colaborar con la
24
Cf. Aquinas, Scriptum Super Sententiis, magistri Petri Lombardi, Paris: Lethielleux, 1933, III,
d.26, q.1, a.3
25
Aquinas, Sententia Libri Ethicorum en Opera Omnia iussu Leonis XIII, vol. 47 (Romae: Ad Sanc-
tae Sabinae, 1969), lib. 4, l. 17, n. 16: Es importante precisar que santo Tomás no comentó la
Retórica de Aristóteles, aunque la cite para hablar de la némesis.
26
“Nemesis autem etc., agit de alia passione, quae vocatur Nemesis, idest reprehensio, quae est
medietas invidiae et epicacocharchiae”. En Ethic., lib. 2, l. 9, n. 12.
27
“Et ideo iratus hoc appetit, ut ille cui nocumentum infert, percipiat, et doleat, et quod cogno-
scat propter iniuriam illatam sibi hoc provenire”. S. Th., I-II, q.46, a.6 ad 2.
28
“(V)indicatio in tantum licita est et virtuosa inquantum tendit ad cohibitionem malorum”. S.
Th., II-II, q.108, a.3 co.
29
“With the ultimate goal of right relation, virtuous anger (vindicatio) is love of the enemy, and
, W., “Virtuous Anger? From Questions of Vindicatio