Museos y colecciones universitarias de Arte en España y Latinoamérica

GARCÍA LIRIO, Manuela

Universidad de Granada, Granada, 2022

ISBN: 978-84-338-7013-1

Hallar publicaciones, como la de Manuela García Lirio, generan al lector una grata sorpresa por su calidad, temática y, por supuesto, refrescante estilo. Esta doctora en Historia y Artes, por la Universidad de Granada, actualmente profesora sustituta en el Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Universidad de Jaén, nos invita a una travesía, a lo largo de 308 páginas, por el universo, un tanto inexplorado, que configuran los museos y las colecciones de arte vinculados a centros universitarios. Esta propuesta, nada sencilla, se desarrolla con destreza a través de una perspectiva dual que nos conduce de lo local a lo global, por España y Latinoamérica

La obra, en cierta medida, puede considerarse una revisión actualizada y divulgativa, con marcada cadencia científica y nada reiterativa, de la magnífica tesis doctoral Museos y colecciones universitarias de arte en el ámbito iberoamericano (2021), defendida por la autora en la Universidad de Granada. En ella hallamos unos recursos culturales un tanto desconocidos, para el gran público, e incluso considerados de «segunda fila». La situación, desfavorable y de aislamiento, respecto a sus homólogos, recuerda en cierta medida a la frustración del náufrago. Estos espacios reverberan, de alguna manera, las desventuras de Robinson Crusoe, el singular personaje de Daniel Defoe (1719). La soledad, sin embargo, de esta tipología museística es de mayor envergadura y lapso temporal. Su génesis es tan antigua como la propia universidad, dado que esta ha atesorando bienes culturales y científicos desde sus remotos orígenes. El punto exacto de partida se referencia en el Ashmolean Museum of Art and Archaeology (1683), concebido gracias a la donación del gabinete de curiosidades de Elias Ashmole a la Universidad de Oxford, un hecho clonado con posterioridad en multitud de ocasiones.

Las colecciones, sin embargo, parecen ser reiteradamente ignoradas y minusvaloradas, tanto por su excesivo carácter académico como descontextualización. En ocasiones se encuentran desperdigadas por diversos espacios y facultades, sin relación alguna y cuasi olvidadas, subsistiendo inadvertidas como meros objetos decorativos. Si a esto sumamos una errática gestión, sobrevenida por años de escasez financiera, obtenemos un producto infravalorado. Estas circunstancias lastran el correcto desarrollo de la característica tipología museística universitaria, transformándola en un simple sucedáneo conceptual del museo.

La realidad, sin embargo, es bien distinta, como Manuela García Lirio se empeña en demostrarnos. Dichos recursos culturales deben ser considerados de primer orden, dado que albergan una variedad de repertorios de gran valor patrimonial. Estos, a su vez, constituyen una herramienta, indispensable, didáctica y científica, con capacidad docente e investigadora. Dicho axioma, contenido en la obra, se reverbera a través del altavoz que constituyen tanto el Comité Internacional para los Museos y Colecciones Universitarias del ICOM como Universeum, la red europea dedicada a la preservación, estudio y promoción, del patrimonio académico. Es más: el que suscribe, procedente de la Universidad de Cantabria, debe secundarlo, dado que esta alberga una excelente colección artística, que no museo, gestionada con empeño, como magníficamente también se recoge en la publicación.

Museos y colecciones universitarias de Arte en España y Latinoamérica resalta una y otra vez la capacidad y riqueza patrimonial que posee la Academia. Esta, quizá, pueda localizarse en los márgenes del circuito museístico convencional, pero dicha situación no resta ni un ápice de valor a la repercusión positiva que ejercen las universidades y sus custodios artísticos como motores culturales de la sociedad. La autora, desde su perspectiva, procura converger y relacionar, indagando hasta plasmar los puntos en común respecto al modus operandi de los casos analizados, con el fin último de establecer estrategias conjuntas o procesos capaces tanto de desembocar en una eficiente gestión de los recursos como en el establecimiento de redes internacionales para el desarrollo adecuado de dichos espacios.

La obra, en sí misma, se desmenuza a través de cinco interesantes capítulos, sin obviar un magnífico prólogo, firmado por María Luisa Bellido Gant, una adecuada introducción, un epílogo conclusivo y, para rematar, una amplísima bibliografía. El primero de los capítulos, que opta por una cadencia histórica, traslada al lector desde la génesis de los museos universitarios hasta el presente. El siguiente aborda una exquisita selección de estos recursos, siete en total, circunscritos geográficamente a España. El tercer capítulo hace lo propio, como su predecesor, con las colecciones universitarias más representativas que, en mayor número, superan la docena. La obra nos invita, llegados a este punto, a surcar el océano. El enfoque vira, acusando una perspectiva trasversal y comparativa, con el objeto de analizar detenidamente las tipologías homólogas latinoamericanas. El cuarto capítulo, siguiendo dicha premisa, contempla veinticuatro museos, ubicados en ocho países. Mientras que la última sección, no menos importante, hace lo propio con siete colecciones universitarias distribuidas en cuatro estados iberoamericanos.

Estamos, sin lugar a dudas, ante una obra de singular magnitud, caracterizada por su capacidad de síntesis y manifiesta óptica comparativa que, per se, representa un destacado aporte al vació historiográfico existente en relación a la dualidad de parámetros en ella analizados. La publicación, con independencia de la tesis doctoral sobre la que se inspira, representa el primer acercamiento empírico y sistemático a los museos y colecciones universitarias tanto españolas como iberoamericanas, lo que la convierte en un referente académico de primer orden y carácter internacional.

Estimo que, como conclusión, la doctora Manuela García Lirio procura, a través de lo expuesto en las páginas de su libro, realizar una llamada de atención, tanto al mundo científico como a la sociedad, sobre la importancia y el valor de los museos y colecciones artísticas universitarias. La labor de identificación de esta tipología museística, al focalizar y potenciar su conocimiento, augura un mayor rédito científico y educativo, a futuro, para aquellas organizaciones que opten por su implementación, al tiempo que garantiza un destacado desarrollo social, económico y cultural en el seno de las comunidades que las alberguen. El Sistema Universitario Español cuenta con ochenta y seis universidades, cincuenta de carácter público y treinta y seis privado, donde todavía queda mucho trabajo por hacer. Este inspirador libro marca, sin duda, el camino a seguir, ejerciendo como guía.

Luis Walias Rivera

Universidad Complutense de Madrid