En busca de la escritura fílmica
GUTIÉRREZ ARAGÓN, Manuel
Ediciones Cátedra, Madrid, 2024
ISBN: 978-84-376-4728-9
El libro En busca de la escritura fílmica es una compilación de textos de Manuel Gutiérrez Aragón –destacado director, guionista y novelista español–, seleccionados y editados por el catedrático José Luis Sánchez Noriega, donde se presentan piezas muy diversas sobre su relación con el cine, su actividad creadora, recuerdos, viajes, los vínculos de la cinematografía con otras artes y algunos perfiles. Un libro que, aunque no aborda de forma directa las propias obras del cineasta, revela muchos aspectos de su carácter y quehacer artístico, así como del contexto en que ha desarrollado su carrera y su comprensión de otros temas e intereses diversos.
Con una escritura que se libera de grandilocuencias, y que en determinados momentos es marcada por un toque de humor, se proponen en varias ocasiones frases y reflexiones que constantemente han configurado algunas propuestas teóricas de la actividad fílmica a lo largo de la historia, como esa búsqueda de una estética cinematográfica, el tiempo, el movimiento, el montaje, el trabajo con los actores, la autoría en cine, entre otras.
Siguiendo una estructura que no se somete a un orden cronológico, sino a la disposición de una serie de temáticas-discursos, la obra se divide en torno a cinco ejes: Itinerarios, sombras y sueños; Crear y creer en las imágenes; Literaturas, lenguas, representaciones; Artes e interrogantes; Figuras y perfiles. Cada uno de ellos está conformado por una sucesión de textos que giran alrededor de dichos títulos.
En el primer apartado (relatos El cine como el tiempo y En busca de la escritura fílmica), encontramos cómo el autor describe sus primeros años de vida y su curiosidad por el arte de la narración, así como el camino que lo ha llevado a formarse y convertirse en cineasta, donde, de una forma vívida (y con algo de humor), relata las frustraciones propias de quienes desean ser cineastas y obtener imágenes con cualidades potentes: que parezca cine. Especial interés recae, también, en lo referido al tiempo donde expresa que el cine «está hecho de lo que esté hecho el tiempo». La puesta en escena y la construcción del mundo –de una realidad intervenida–, cuenta con apuntes perspicaces que subrayan el trabajo tras la cámara y el particular viaje-aprendizaje conseguido entre aciertos y errores.
Más adelante, en la segunda sección (Jardín de deseos), se produce una interesante reflexión sobre las diferencias entre el cine y la literatura, reconociendo principalmente el aporte de los intérpretes en la construcción del personaje. La arquitectura aparece como uno de los tópicos, distinguiéndose los valores que adquieren determinados lugares dentro de algunas películas, en una explicación sobre el simbolismo y usos del espacio como parte de la forma de un filme y del acuerdo con el espectador para su disfrute. En cuanto a la pintura, se retoman reconocidas obras que han inspirado, con sus técnicas, aspectos como la iluminación y composición.
Asimismo, se producen llamativos señalamientos sobre la importancia de la fotografía en el cine (Maestros de la luz), las limitaciones que en determinados momentos conllevaron a la generación de una estética intimista, y el necesario diálogo entre director y operador de cámara para el aspecto visual de una película. En lo referente al tema de la autoría en la actividad cinematográfica, se plasma la necesidad de reconocimiento al guionista, por ser quien plantea la idea germinal del proyecto, de algo que antes no existía. En diferentes textos a lo largo del libro esta idea es continuamente abordada. El punto de vista en la pieza audiovisual corresponde a una obligación del director, apunta Gutiérrez Aragón, recalcando, además, que el otro director de un filme podría ser el montador –afirmación entendida por la relevancia de este proceso en el resultado final–.
Volviendo sobre destacados escritores como Cervantes, Galdós, Camus, Kafka, se medita en el valor y complejidad de sus personajes, generándose una discusión enriquecida por las experiencias del autor, quien ha adaptado algunas de sus obras para la pantalla y el teatro (lo apreciamos en Buscando un Quijote desesperadamente y Notas en torno a El proceso, de Frank Kafka). Aquí salen a relucir las dificultades del proceso de casting y, nuevamente, la importancia del trabajo con el actor y la disposición de sus registros interpretativos al servicio de la obra. Igualmente, contada como una anécdota, se subrayan las posibilidades del cine –las diferencias entre el lenguaje fílmico y la escritura, y sus similitudes– y la postura cuestionadora de Saramago en un curso de verano. En el bloque, cabe mencionar, aparece un evocativo texto que trata los léxicos y acentos que impregnan el cine en español.
En Artes e interrogantes nos acercamos a su postura en torno a ciertas piezas artísticas y contextos, con una narración que expone obras clave que orbitan en el imaginario colectivo –Un perro andaluz– y la construcción de metáforas fílmicas, la expresión de las pasiones –como El grito de Munch–, una crónica acerca de un viaje que terminó en la apreciación de obras de El Lissitzky o el poder del cine para reinventar la vida en Las transformaciones del arte contemporáneo: cine.
Los perfiles, que integran el último apartado, nos presentan: a maestros del cine como Luis García Berlanga, Mario Camus o Claude Cabrol, donde se reseñan características de sus personalidades y obras; directores de fotografía que han demostrado una pasión y lealtad insoslayable en sus labores; cineastas de fuertes convicciones; y mujeres pioneras en el cine español como Josefina Molina. Cierra el capítulo un texto que, con un humor evidente y crítico, describe las performances de ciertos políticos.
En definitiva, la experiencia recogida en estas páginas, la acuidad sobre las cuestiones de la creación, la crítica, preguntas y abordaje de la práctica profesional –con sugerentes reflexiones– nos recuerdan por qué nunca se ha dejado de perseguir esa escritura fílmica en diferentes situaciones, medios y aspectos que traspasan la vida, en una invitación a repensar sus distintos constituyentes.
María Alejandra Pérez Quintana
Universidad Complutense de Madrid