Arte y arquitectura en el Real Monasterio de Santiago de Uclés (1500-1750)

JIMÉNEZ-HORTELANO, Sonia

Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Biblioteca de Historia del Arte, 36, Madrid, 2022

ISBN: 978-84-00-10833-5

Esta primera monografía escrita por Jiménez-Hortelano, fruto de su tesis doctoral defendida en la Universitat de València, tiene la envergadura de una paciente, cuidada y monumental construcción, como ella misma demuestra que fue la propia fábrica del Real Monasterio de Santiago de Uclés. El libro se basa sólidamente en una ingente cantidad de documentación manuscrita, conservada en catorce instituciones y en gran parte inédita, que fue generada por las cuentas de las propias obras, las visitas de inspección, o la propia conservación del patrimonio cultural durante el siglo pasado. Cabe advertir que la autora no trata este caudal de información de manera abrumadora o simplemente erudita, sino que le saca el máximo partido para recomponer hábilmente el desarrollo, las razones que impulsaron las obras y las personalidades de maestros, arquitectos, agentes y comitentes. Además, Jiménez-Hortelano recurre a análisis visuales y métodos propios de la arqueología de la arquitectura allá cuando le es necesario desentrañar partes poco documentadas o que habían sido objeto de interpretación siguiendo parámetros puramente estilísticos, como es el caso de la famosa fachada oriental del monasterio.

El libro se estructura en dos grandes bloques para relatar la historia constructiva del complejo a lo largo de doscientos cincuenta años. El primer bloque, dividido a su vez en siete capítulos, abarca el grueso del contenido sobre los proyectos y su materialización; mientras que el segundo acoge los listados biográficos de artistas, más el apéndice documental. El libro inicia por la historia más reciente del monasterio, un apartado muy aclaratorio, pero que quizá sea algo más que la revisión historiográfica anunciada en su título. A partir de ahí, la autora plantea una fundamentada hipótesis sobre las estructuras del siglo XV que fueron sustituidas por las intervenciones de la Edad Moderna. Desde este apartado, incluye ya un útil aparato gráfico en forma de planos, alzados, así como fotografías modernas y antiguas de sus exteriores e interiores, aunque para una futura reimpresión se podrían reconfigurar los tamaños de las imágenes y su disposición.

En la primera mitad del siglo XVI se adecuaron espacios en Uclés como el Santo Sepulcro, una arquitectura funeraria activada mediante un ceremonial litúrgico, que la autora relaciona eficazmente con las implicaciones simbólicas de otras edificaciones coetáneas. Mención especial merecen la Sala Grande y su artesonado, un espacio destacado de recepción pensado para eventuales visitas reales, en el que Jiménez-Hortelano plantea la intervención de Luis de Vega. Las obras tomaron un destacado impulso en el siglo XVI y, gracias a este libro, podemos comprobar una vez más los métodos empleados por Felipe II para controlar las fábricas del reino mediante sus arquitectos de confianza, como Gaspar de Vega y Francisco de Mora, ambos involucrados en la siempre difícil solución de la iglesia.

Junto al patrocinio regio, el estudio revela la escasa preocupación de los títulos importantes de la Orden de Santiago, empezando por el Comendador Mayor de Castilla, en la promoción de obras en la sede principal de su encomienda. Como demuestra este estudio, son los propios priores los que construyeron la memoria de su gestión al frente del Monasterio, por lo que se suceden las actuaciones de una forma rápida para que las obras coincidiesen con sus mandatos, al igual que sucedió en otros complejos monásticos que contaron con el favor regio como Nuestra Señora de Guadalupe.

Así, Jiménez Hortelano muestra cómo las obras avanzaron desigualmente durante el siglo XVII y la iglesia afrontó la necesaria campaña decorativa. En el apartado de esta centuria destaca la escalera de bóvedas suspendidas del claustro, un ejemplar que merece su inserción en estudios sobre esta tipología con resultados excelentes, como la de Santa María de la Vid, aunque no sea igual el método seguido para su traza. Asimismo, encuentro de particular interés los agudos análisis de la autora sobre los conflictos mantenidos entre el capítulo del monasterio y los maestros de obra, un análisis sociológico de las figuras de estos artífices que, al igual que sucedió en otras grandes arquitecturas como el palacio de Carlos V en Granada, nos aporta observaciones de interés sobre las disputas entre los arquitectos provenientes de la corte y los canteros locales. Otro aspecto relevante sobre esta dimensión cortesana está relacionado con la labor que desarrollaron los agentes del monasterio en la corte, como ocurrió en la contratación de Francisco Rizi para las pinturas del retablo mayor en 1672 o durante la búsqueda de un nuevo maestro mayor en 1737.

El impulso de las obras durante el reinado de Felipe V ocupa el último de los capítulos y es un tema que promete un ulterior desarrollo para comprender mejor las intervenciones de la Corona sobre los proyectos de la dinastía Habsburgo, así como la posible participación de Pedro de Ribera en algunas de sus trazas. En este tiempo, la fábrica afrontó problemas de gran magnitud, como la construcción del claustro moderno en un espacio asentado sobre la roca viva. Para optimizar estos trabajos, el Consejo de Órdenes Militares aumentó la fiscalización de la fábrica, lo que generó una abundante documentación analizada aquí minuciosamente.

El libro se completa con un segundo bloque conformado por un rico índice de artífices implicados, la relación de documentos que testimonian sus intervenciones y un anexo con 30 textos originales completamente transcritos, lo que permite contrastar la copiosa información que sustenta el ensayo. En definitiva, este detallado y valioso estudio sobre la arquitectura del Real Monasterio de Santiago de Uclés pone la piedra de clave para el conocimiento de un relevante complejo, muy necesario para completar la historia de la edilicia monumental en Castilla, pero pocas veces tenido en cuenta. Quizá en un futuro podrán aparecer datos que añadan algo más a esta historia, una eventualidad a la que están expuestos todos nuestros trabajos, pero ahora podemos afirmar que nuestro saber del Monasterio de Uclés ya no carece de lagunas estructurales.

Sergio Ramiro Ramírez

Instituto de Historia-CSIC