ARTÍCULO 2/2025 (Nº 251)
Tiroteos en masa y efecto imitador: Prevalencia
HEDIANYDE ANDRADE MELO UNIVERSIDAD DE SALAMANCA JASON R. SILVA
WILLIAM PATERSON UNIVERSITY (NUEVA JERSEY, WAYNE, ESTADOS UNIDOS) LUIS MIGUEL SÁNCHEZ GIL UNIVERSIDAD DE SALAMANCA
Title: “Mass shootings and the copycat effect: Global prevalence outside the United States (1999-2022)”
Resumen: El presente estudio examina los tiroteos masivos en que se encuen- tra presente el “efecto de imitación”, con la excepción de los llevados a cabo en Estados Unidos, durante el periodo 1999-2022. Dicho fenómeno concurre cuando los autores de un tiroteo masivo copian el modus operandi de ataques anteriores, los cuales se proyectan como modelo. La muestra del estudio inclu- ye 21 casos de imitación, ejecutados en 9 países. El estudio revela que estos crímenes son perpetrados por hombres, con edades inferiores a los 34 años, de forma predominante en entornos escolares y los autores suelen concluir con el suicidio. Los resultados empíricos también revelan que en los países en los que estos casos son más frecuentes, también se fijan modelos de referencia para tiradores posteriores. En conclusión, el escaso número de comportamientos de imitación no impide que estos sucesos sean objeto de estudio, especialmente en una época en la que internet y los medios de comunicación contribuyen a su constante globalización.
Palabras clave: tiroteo en masa, efecto de imitación, sucesos globales
Recepción del original: 20 de octubre de 2024 Fecha de aceptación: 21 de febrero de 2025 Sobre los autores:
Hediany de Andrade Melo es doctora en Psicología por la Universidad de Salamanca, con mención internacional. Ha desarrollado su tesis doctoral sobre el tema de los tiroteos masivos, con énfasis en los crímenes que tuvieron lugar en Europa y América. Realizó su movilidad doctoral en la Universidad William Paterson (EE. UU.) de marzo a septiembre de 2023. Número de ORCID: 0000- 0002-9419-1586
Luis Miguel Sánchez Gil es doctor por la Universidad de Salamanca. Profesor asociado de la Universidad de Salamanca. Vicepresidente de la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses. Director del Colegio Mayor de Oviedo (Universidad de Salamanca). Autor de libros, capítulos y artículos en el ámbito del terrorismo. Número de ORCID: 0000-0002-3439-0938
Contacto los autores: hediany@usal.es
Cómo citar este artículo: DE ANDRADE MELO, Hediany; SILVA, Jason R.; SÁNCHEZ GIL, Luis Miguel “Tiroteos en masa y efecto imitador: Prevalencia global fuera de los Estados Unidos (1999-2022)”, en Boletín Criminológico, artí- culo 2/2025 (nº 251).
EDITA: Sección de Málaga del IAIC Edificio Institutos de Investigación, Universidad de Málaga.
Campus de Teatinos, 29071- Málaga
DIRECTORA: DEBORAH GARCÍA MAGNA COORDINADORA: PATRICIA BELLO SAN JUAN
www.boletincriminologico.uma.es // boletincrimi@uma.es
TEL: (+34) 95 213 23 25 // FAX: (+34) 95 213 22 42
Esta obra está bajo licencia internacional Creative Commons DEP. LEGAL: MA-857/1996
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0.
ISSN VERSIÓN IMPRESA: 1137-2427 // ISSN VERSIÓN ELECTRÓNICA: 2254-2043
Pág. 2 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
4.1. Descripción. 4.2. Metodología. 5. Resultados. 5.1. Casuística. 5.2. Casuística por
países. 5.3. Datos del autor. 5.4. Modelos. 5.5. Influencia por países. 6. Discusión.
7. Limitaciones. 8. Conclusión. 9. Bibliografía.
El 13 de marzo de 2019, dos jóvenes provistos de armas de fuego accedieron al in- terior de la Escuela Raúl Brasil, situada en la ciudad de Suzano, en el estado de São Paulo (Brasil), para llevar a cabo un ataque contra su comunidad educativa. Según los resultados de la investigación policial, en la ejecución del crimen los autores mostraron muchas similitudes con el tiroteo masivo acontecido dos décadas antes en la Escuela Secundaria de Columbine, en el estado de Colorado (Estados Unidos) (CRUZ, 2019), un incidente de gran trascendencia en el que fueron asesinadas trece personas y los autores, estudiantes de la escuela, se suicidaron ante la presencia policial en el lugar. En el referido incidente acontecido en Brasil, los autores finalizaron la acción de un modo similar, al suicidarse tras asesinar a nueve personas. Aunque los hechos conmo- cionaron al país, el modus operandi no resultó novedoso y se puede identificar como una expresión del denominado “efecto imitador”.
El efecto imitador consiste en copiar el modus operandi de un delito ejecutado con anterioridad por un tercero. En este efecto tienen una especial incidencia aquellos hechos que son especialmente mediáticos (COLEMAN, 2004; HELFGOTT, 2015; LANGMAN, 2017, 2018; SILVA y LANKFORD, 2022) y se reconoce una amplia- ción del impacto de los acontecidos en los Estados Unidos (LANGMAN, 2017, 2018; LARKIN, 2009; SILVA y LANKFORD, 2022). Para profundizar en esta fenomeno- logía, en el presente estudio se realiza un examen de los tiradores en masa en los que se reconoce un efecto imitador fuera de los Estados Unidos. La no inclusión de los casos estadounidenses se justifica por el gran número de estudios existentes en esta materia, algo que no resulta extraño, dado que es la zona geográfica del mundo con mayor número de tiroteos masivos registrados (LANKFORD, 2016a; SILVA, 2023a). En cambio, el conocimiento sobre estos fenómenos es más limitado en otras partes del mundo. Por ello, se adopta una perspectiva global y se establece un rango temporal para el análisis de 23 años, al incluir los hechos producidos en el periodo 1999-2022.
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 3
Los objetivos de este estudio son múltiples. Para alcanzarlos, se recogieron datos sobre la ubicación, es decir, se contextualizó geográficamente el suceso y se estudió la frecuencia de este tipo de actos en comparación con otros tiroteos masivos ocurridos en el mismo país. Asimismo, se analizaron las características de cada incidente (lugar, número de víctimas mortales y conclusión del suceso en relación con el autor) y se examinaron aspectos demográficos relacionados con los agresores. Por último, se in- tentó analizar si los imitadores también se convierten en modelos para otros autores de tiroteos masivos y, en caso afirmativo, dónde se produce la imitación.
Aunque es cierto que los tiroteos masivos no están originados únicamente por el referido efecto imitador, este constituye una pieza importante para entender su complejidad. La necesidad de este estudio emerge en un momento en que los medios de comunicación convencionales e internet pueden fomentar este tipo de conductas delictivas por parte de los potenciales perpetradores, a tenor de la dimensión del efec- to a nivel mundial de estos crímenes (LANKFORD, 2016a; SILVA, 2023a; SILVA y LANKFORD, 2022). Por ello, este artículo destaca por presentar un marco metodo- lógico para la investigación empírica de los delitos de imitación desde la óptica de los tiroteos masivos, un tema criminológico poco examinado fuera del ámbito estadou- nidense. De este modo, en las siguientes líneas se presentan, a partir del análisis de los autores y de las características de los incidentes, las principales tendencias de esta tipología delictiva, así como algunas estrategias para hacer frente a su amenaza.
Aproximación al concepto de tiroteo masivo
Los tiroteos masivos son asesinatos en masa efectuados con armas de fuego que, con frecuencia, generan escenas con un elevado número de víctimas. Estos hechos suscitan diversas preguntas sobre la motivación de los autores. Pese a la existencia de numerosas investigaciones sobre este tipo delictivo, la mayor parte de ellas realizadas en Estados Unidos, no existe una definición armónica y estandarizada que sirva de universal para la comunidad científica y el ámbito policial. Por ello, para este estudio se utiliza el marco conceptual más conservador, el cual es adoptado por numerosos investigadores (GREENE-COLOZZI y SILVA, 2022; LANKFORD, 2016a, 2016b; PETERSON y DENSLEY, 2021; SILVA, 2023b, 2023c).
Pág. 4 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
En virtud de lo anterior, el tiroteo masivo se define como un incidente en un espacio público que tiene lugar en un periodo de 24 horas, del que resultan un mínimo de cuatro víctimas mortales, sin incluir en este recuento al perpetrador. Para profundizar en la delimitación, con «espacios públicos» se hace referencia a lugares que, pudiendo ser de propiedad pública o privada, permiten el acceso al público. Por ejemplo, constituyen emplazamientos de este tipo los lugares de culto, las escuelas y los espacios al aire libre, entre otros (DUWE, 2020; GREENE-COLOZZI y SILVA, 2022). Quedan excluidos de esta tipología los tiroteos masivos que se desarrollan en entornos domésticos. Los tiradores domésticos, denominados por gran parte de la literatura criminológica como
«aniquiladores familiares», poseen generalmente una serie de características diferen- ciales y, por tanto, se considera que su análisis debe efectuarse por separado. También quedan excluidos de esta delimitación los ocurridos en espacios públicos con un nú- mero de víctimas mortales inferior a cuatro. En cuanto a este, se trata de un criterio más o menos estandarizado, al concebirse que la violencia de masas debe implicar la muerte o lesiones de varias personas en el mismo momento y lugar. No obstante, en algunos estudios y definiciones, es posible encontrar un número de víctimas mortales inferior al indicado (DE SANTIAGO y SÁNCHEZ-GIL, 2018).
En relación con los perpetradores, las acciones no están vinculadas a otras formas delictivas, tales como la violencia urbana y de bandas, los grupos terroristas, el crimen organizado o las disputas territoriales entre milicias. De este modo, desde la fase de planificación hasta el acto en sí, los perpetradores actúan en solitario o, en algunos casos aislados, junto a otra persona. Una evidencia de esta excepcionalidad se encuentra en los datos de The Violence Project (PETERSON y DENSLEY, 2021), el mayor proyecto realizado hasta la fecha sobre este tipo de violencia en Estados Unidos. Este estudio muestra que, de los ciento noventa y siete incidentes ocurridos en ese país entre 1966 y 2023, únicamente cuatro fueron perpetrados por dos personas. No obstante, como puede resultar obvio, esos incidentes registraron un número de víctimas relevante, que puede explicarse por la mayor capacidad de acción con las armas de fuego.
Para finalizar, cabe reseñar que, en base al concepto de target violence (SILVER, HORGAN y GILL, 2018), los tiroteos masivos son formas de violencia planificada y focalizada en cuanto a los objetivos se refiere. Por lo tanto, los tiradores conocen a quién van a disparar y cuál es el blanco de su motivación, así como el lugar donde se
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 5
producirá el hecho. Ahora bien, en el curso de su acción violenta, otras personas pue- den ser victimizadas al azar y el agresor puede desplazarse geográficamente a espacios públicos distintos de los seleccionados previamente durante la planificación.
Las características descritas ayudan a comprender la naturaleza y etiología de estos crímenes y a diseñar su análisis desde un punto de vista empírico. Sin embargo, es preciso considerar que los tiroteos masivos presentan modus operandi heterogéneos, especialmente cuando son examinados a escala mundial.
La acción de copiar un tiroteo masivo anterior se ha denominado “efecto imitador”, constructo terminológico procedente del inglés copycat effect. En esta práctica delictiva los autores copian el modus operandi de atentados masivos anteriores (GARRIDO, 2021; SILVA y LANKFORD, 2022; PETERSON y DENSLEY, 2021; Lankford y
SILVA, 2024), entre los que destacan aquellos a los que los medios de comunica- ción han prestado una especial atención (COLEMAN, 2004; HELFGOTT, 2015; PESCARA-KOVACHO y RALEIGH, 2017) o que han tenido lugar en los Estados Unidos (LANGMAN, 2017, 2018; LARKIN, 2009; SILVA y LANKFORD, 2022).
Sin embargo, el hecho de tomar a un tirador de masa como “modelo de copia” es un patrón de conducta cuya explicación no se debe entender en un sentido literal. Esta práctica es heterogénea y comprende acciones que persiguen, por ejemplo, idolatrar a los autores, que son concebidos como héroes, dioses o mártires; aprender de anteriores tiroteos masivos y conocer la historia de vida de sus perpetradores; repetir el modus operandi del ataque adoptado como referencia, así como reproducir de forma fidedigna otros aspectos aparentemente secundarios (tipo de arma, vestimenta…); mencionar el nombre del autor o autores en las publicaciones en línea, manifiestos y notas suicidas; o peregrinar a lugares públicos donde tuvieron lugar las matanzas fijadas como referencia.
Entre los tiroteos masivos tomados como modelo y repetidos por otros tiradores destaca el de la citada escuela de Columbine (Colorado, Estados Unidos). De acuerdo con diversos estudiosos, lo que marcó la subcultura conocida como “Columbiners” fue
Pág. 6 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
la gran atención mediática que recibió dicha masacre. Con anterioridad a este incidente, Estados Unidos ya contaba con otros trágicos tiroteos masivos llevados a cabo en insti- tuciones educativas. FOLLMAN y ANDREWS (2015) descubrieron que los tiradores estadounidenses que imitan el atentado de la Escuela Secundaria de Columbine, hallan una preferencia por atacar en la fecha de su aniversario y, además, entre sus conductas, también resaltan la pretensión de superar el número de víctimas mortales y la peregri- nación al lugar del suceso originario. Dado que los tiroteos masivos son un fenómeno global y, por lo tanto, no exclusivo de Estados Unidos (SILVA, 2023a), la práctica de imitar estos ataques también se observa en otros países. FOLLMAN (2019) añade que los imitadores del tiroteo de Columbine siguen multiplicándose y, en la actualidad, se extienden por todo Occidente y, más allá de las escuelas, operan en otros espacios públicos (HELFGOTT, 2015). A pesar de lo señalado y de la importancia de Estados Unidos en esta problemática, los estudios de LANGMAN (2017, 2018) revelan que los tiroteos masivos en otros países también sirven como modelo para otros tiradores.
En lo que respecta a las causas que favorecen el efecto de imitación, HELFGOTT (2015) señala cuestiones individuales, entre las que apunta a trastornos psicopatológi- cos graves, como la psicosis, en los que los delirios se confunden con la realidad. Por otra parte, LARKIN (2009) indica que los conflictos interpersonales pueden conducir a la resolución de las diferencias mediante estas formas de asesinato. En otro trabajo, KRESSEL (1996) destaca la identificación de la motivación con el odio e identifica algunos grupos de pertenencia relacionados con corrientes ideológicas extremistas que rechazan la diversidad y las diferencias. Al respecto, múltiples investigaciones hacen referencia al papel de los medios de comunicación, muy destacable a la hora de divulgar aspectos sobre estas tragedias que resultan irrelevantes a nivel informativo, tales como la identidad de los autores, los datos de sus familias o, en la actualidad, sus perfiles en las redes sociales cibernéticas (SCHILDKRAUT y MUSCHERT, 2013). En términos generales, los medios potencian el efecto contagio, ya que, si se entiende que el efecto imitación es el acto realizado, el contagio mediático es como un virus que infecta a los autores (PESCARA-KOVACHO y RALEIGH, 2017).
El desarrollo de las tecnologías actuales, con diversidad de instrumentos para la proyección social cibernética, permite a los propios autores de tiroteos masivos re- transmitir sus ataques en directo. Esta realidad se suma a la rápida proliferación de
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 7
noticias en formato blog, podcast u otros soportes en línea. Por todo ello, resulta ur- gente investigar y conocer más al respecto. Dado que no es baladí que dichos ataques, en cuestión de minutos, se hagan virales en términos tecnológicos, debemos investigar sobre su exposición pública y el papel que esta desempeña en la radicalización de los potenciales imitadores. Así, a partir de estas consideraciones, se ha desarrollado un análisis del efecto imitador en el contexto de los tiroteos masivos, sin olvidar que este patrón conductual también se produce en otras tipologías delictivas.
Descripción
La mayor parte de las investigaciones sobre imitadores de tiradores en masa se concen- tra en Estados Unidos. Esta circunstancia parece coherente, ya que es la zona geográ- fica con mayor número de estos sucesos (LANKFORD, 2016b; SILVA, 2023a). Los análisis realizados apuntan a un fenómeno de globalización de esta forma delictiva, que se contagia desde Estados Unidos a otras partes del mundo (LANKFORD, 2016b; LARKIN, 2009; SILVA y LANKFORD, 2022; SILVA, 2023b). Para probar esta hi-
pótesis, es necesario considerar el impacto de la imitación de tiroteos masivos más allá de las fronteras estadounidenses.
Con el fin de llenar el vacío de conocimiento existente sobre el fenómeno, en esta investigación se examina a los imitadores de tiroteos masivos en todo el mundo, ex- cluyendo Estados Unidos, en el periodo comprendido entre los años 1999 y 2022. El inicio del intervalo, en 1999, está marcado por el atentado en el instituto Columbine, en el estado de Colorado (Estados Unidos). A raíz de este suceso, los tiroteos masivos empezaron a globalizarse, coincidiendo con la llegada de Internet y los avances tecnoló- gicos y mediáticos que contribuyeron a convertirlos en parte del léxico cultural debido a la mayor atención mediática posterior (PETERSON y DENSLEY, 2021; SILVA y LANKFORD, 2022; SILVA, 2023a).
Los objetivos de esta investigación son estudiar los países en los que se produjeron los atentados y conocer su frecuencia, en comparación con otros tiroteos masivos en los mismos países. Asimismo, se pretende identificar el perfil de los autores y algunas
Pág. 8 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
características relevantes de los incidentes (espacios públicos, victimología y conclu- sión del incidente en relación con el autor). Por último, se analiza si los imitadores, a posteriori, también se convirtieron en modelos para otros autores de tiroteos masivos y, en caso afirmativo, dónde se produjeron dichas réplicas.
Para abordar estos aspectos, se desarrollaron varios ejes de preguntas de investi- gación: 1. ¿En qué países se ha producido el efecto imitador y cuál es su frecuencia en comparación con otros tiroteos masivos?; 2. ¿Cuáles son las características de los imitadores de tiroteos masivos, según el perfil de los autores y las características de los incidentes?; 3. ¿Quiénes son los modelos que más influyeron en los imitadores? Y, en consonancia, ¿cuál es el origen geográfico de los incidentes?; y 4. ¿Son también los imitadores un modelo para posteriores autores de tiroteos masivos? Y, en caso afirmativo, ¿dónde se produjeron estos ataques de imitación?
Metodología
Los imitadores de tiroteos masivos de este estudio se seleccionaron a partir de la base de datos de SILVA (2023a), la más completa y actualizada sobre tiroteos públicos masivos en todo el mundo. El concepto de tiroteo masivo utilizado por SILVA (2023a) coincide con el adoptado en este estudio, descrito en el marco teórico. En concreto, se limita a los incidentes con armas de fuego ocurridos en uno o más espacios públicos, en un período de 24 horas, con el resultado de al menos cuatro víctimas mortales (sin incluir a los autores). Sus datos han sido utilizados en organizaciones políticas y mediáticas de alto nivel (FOX et al., 2024; LÓPEZ, 2022; SILVA, 2024).
En cuanto a cómo se desarrolló dicha base de datos, SILVA (2023a) analizó las dos únicas bases de datos mundiales de acceso público sobre este tipo de violencia que existen en la actualidad (LANKFORD, 2016b; LOTT y MOODY, 2019). Asimismo, examinó otras 22 fuentes de países desarrollados, incluidos informes gubernamentales, artículos de revistas, libros, organizaciones de investigación, medios de comunicación, enciclopedias en línea y sitios web. Por último, realizó búsquedas de palabras clave en cuatro buscadores (Dogpile, Google, Nexis Uni y Newspapers) para identificar otros tiroteos masivos que pudieran haber pasado desapercibidos en estas 22 fuentes.
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 9
Al excluir los casos estadounidenses de dicha base de datos, este estudio encontró un total de 178 tiroteos masivos ocurridos en el periodo señalado (1999-2022). Para la identificación de los tiroteos masivos que recurrieron al efecto imitador, se documentó sobre todo los casos en los que existía constancia de que el perpetrador estudió tiroteos masivos anteriores, y a sus perpetradores, en la fase de planeamiento y preparación de su ataque. Asimismo, se consideró si los sucesos en cuestión constituyeron una fuente de influencia reflejada en manifiestos, notas suicidas u otros documentos impresos o en línea. Esta información se ha extraído de fuentes abiertas, mediante el empleo de técnicas de Open Source Intelligence (OSINT), un recurso metodológico utiliza- do habitualmente en la investigación de la violencia extrema (GREENE-COLOZZI, JOSHUA, STEVEN, 2021). Tras aplicar los criterios relatados, la población se reduce a 21 incidentes.
Para responder a las preguntas de investigación planteadas, se siguió la estrategia de analizar estudios previos sobre tiroteos masivos en Estados Unidos (KOPER 2020; LANGMAN, 2020) y en otras áreas geográficas (MULLEN, 2004; LARKIN, 2009 LINDGREN, 2017). A continuación, se presentan los resultados obtenidos, para lo que se utilizan tablas descriptivas y su correspondiente discusión.
Casuística
Se identificaron 21 casos de imitadores de tiroteos masivos en todo el mundo en el periodo de 1999-2022. Los resultados mostraron que el comportamiento de imitación entre los perpetradores se identificó de diferentes maneras. A continuación, se mues- tran algunos ejemplos:
El tirador de la Escuela de Jokela (Finlandia), en 2007, conmemoró la muerte de las víctimas del ataque de Virginia Tech (Estados Unidos), en 2007, y se refirió a la tragedia como algo histórico (LANGMAN, 2017).
El tirador de la Escuela de Winnenden (Alemania), en 2009, almacenó materiales en su or- denador sobre el tiroteo de la Escuela de Erfurt (Alemania), en 2002, así como la masacre de Columbine (Estados Unidos), en 1999 (LA VANGUARDIA, 2009).
Pág. 10 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
El tirador del Centro Comercial Millard Ridderhof (Holanda), en 2011, eligió el 9 de abril para llevar a cabo el ataque porque era el cumpleaños de uno de los tiradores de Columbine (Estado Unidos) y empezó a disparar a las 12:08 horas, porque era la hora a la que se suicidó uno de sus autores (SILVA y LANKFORD, 2021).
El tirador del Olympia Mall (Alemania), en 2016, cometió la masacre en el quinto aniversario del ataque en Oslo (Noruega), el 22 de julio de 2011 (LANGMAN, 2017).
El tirador de la mezquita de Quebec (Canadá), en 2017, afirmó sentirse conectado con los tiradores en masa, llegando a teclear términos de búsqueda sobre el tema 201 veces entre el 1 y el 29 de enero del año de su ataque (SILVA y LANKFORD, 2022).
Los tiradores del Colegio Politécnico de Kerch (Ucrania), en 2018, y de la Escuela Raúl Brasil en Suzano (Brasil), en 2019, llevaron a cabo sus ataques con el mismo estilo de ropa, las mismas armas, así como bombas caseras, etc., que los de Columbine (Estados Unidos), en 1999 (CRUZ, 2019; SILVA y LANKFORD, 2022).
El tirador de la Mezquita de Christchurch (Nueva Zelanda), en 2019, escribió un manifiesto de 74 páginas en el que declaraba su admiración por el tirador de Oslo (Noruega) del 22 de julio de 2011 (GARRIDO, 2021).
En la tabla 1 se recogen todos los casos que componen la población del estudio
Tabla 1. Imitadores de tiradores en masa en el periodo 1999-2022 (N = 21)
Año | Tirador | País |
1999 | Tirador doméstico en Bad Reichenhal | Alemania |
2002 | Tirador en la Escuela de Erfurt | Alemania |
2004 | Tirador en la Escuela Islas Malvinas | Argentina |
2007 | Tirador de la Escuela de Jokela | Finlandia |
2008 | Tirador en la Escuela de Kauhajoki | Finlandia |
2009 | Tirador en la Escuela de Winnenden | Alemania |
2011 | Tirador en una Escuela de Río de Janeiro | Brasil |
2011 | Tirador del Centro Comercial Millard Ridderhof | Países Bajos |
2012 | Tirador de Moscú | Rusia |
2016 | Tirador de la Escuela comunitaria La Loche | Canadá |
2016 | Tirador del Centro Comercial Olympia Mall | Alemania |
2017 | Tirador de la Mezquita de Quebec | Canadá |
2018 | Tirador del Colegio Politécnico de Kerch | Ucrania |
2019 | Tirador en la Escuela Profesor Raúl Brasil (GTM) | Brasil |
2019 | Tirador en la Escuela Profesor Raúl Brasil (LHC) | Brasil |
2019 | Tirador en la Mezquita de Christchurch | Nueva Zelanda |
2020 | Tirador de Nizhni Nóvgorod | Rusia |
2021 | Tirador en la Escuela de Kazán | Rusia |
2021 | Tirador en la Universidad Estatal de Perm | Rusia |
2022 | Tirador en la Escuela de Izhevsk | Rusia |
2022 | Tirador en la Escuela de Aracruz | Brasil |
Casuística por países
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 11
Para averiguar qué países han experimentado ataques de imitación y sus frecuencias asociadas con otros tiroteos masivos (Pregunta 1), en primer lugar, se recopiló el número total de tiroteos masivos de imitación para cada país de la muestra ocurridos entre 1999 y 2022. En segundo lugar, se tuvo en cuenta el número total de ataques de imitación que se produjeron en esos mismos países en el mismo periodo, tanto origi- nados en ataques de imitación como impulsados por otras razones. En tercer lugar, se extrae el porcentaje de tiroteos masivos de imitadores frente al número total de tiroteos masivos. La tabla 2 presenta estos resultados.
Tabla 2. Imitadores de tiradores en masa por países (periodo 1999–2022)
País | Imitación TM | Total TM | % Total TM = Imitación |
Argentina | 1 | 1 | 100% |
Brasil | 4 | 5 | 80% |
Canadá | 2 | 5 | 40% |
Finlandia | 2 | 3 | 67% |
Alemania | 4 | 7 | 57% |
Países Bajos | 1 | 2 | 50% |
Nueva Zelanda | 1 | 1 | 100% |
Rusia | 5 | 22 | 23% |
Ucrania | 1 | 2 | 50% |
Nota: El acrónimo TM en la tabla significa «tiroteos masivos». El número total de tiroteos masivos por país se tomó de la base de datos SILVA (2023a). Al respecto de otros estudios sobre los tiroteos masivos a nivel mundial, véase también: LANKFORD y SILVA 2022; SILVA, 2023c.
Los incidentes de imitación tuvieron lugar en 9 zonas geográficas: Argentina (1); Ucrania (1); Finlandia (1); Países Bajos (1); Nueva Zelanda (1); Canadá (2); Alemania
(4); Brasil (4) y Rusia (5). El incidente de la Escuela Profesor Raúl Brasil, en 2019, destaca por ser protagonizado por dos sujetos. Los países con mayor incidencia son Rusia (n=5), Brasil (n=4) y Alemania (n=4). Estos países también presentaron el mayor número de tiroteos masivos en el periodo analizado.
En 7 de los 9 países, los imitadores de tiroteos masivos son responsables de al menos el 50% de estos ataques. Esta cifra sugiere una tendencia dominante en la población estudiada. En el caso de Brasil, por ejemplo, de los 5 casos registrados, 4 utilizaron el efecto imitador. Por otro lado, Rusia y Canadá son las únicas zonas geográficas que han tenido menos del 50% de los de ataques de imitación. Al mismo tiempo, Rusia
Pág. 12 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
registra un número desproporcionado de tiroteos masivos en comparación con los demás países de la muestra.
Datos del autor
Este estudio también estaba interesado en analizar el perfil de tiradores masivos de imi- tación y las características de los sucesos (Pregunta 2). La tabla 3 expone los resultados.
Tabla 3. Historial del autor y del imitador del tiroteo masivo (N = 21)
Variable | N | % |
Sexo del autor | ||
Hombre | 21 | 100% |
Mujer | 0 | 0 |
Edad del autor | ||
<18 | 6 | 29% |
18-24 | 9 | 43% |
25-34 | 6 | 29% |
Ubicación del incidente | ||
Comercio | 3 | 14% |
Educación | 14 | 67% |
Lugar de culto | 2 | 10% |
Área abierta | 2 | 10% |
Víctimas mortales | ||
4-6 | 9 | 43% |
7-9 | 5 | 24% |
>9 | 7 | 33% |
Desenlace para el autor | ||
Arresto | 7 | 33% |
Fallecimiento (abatido) | 0 | 0% |
Suicidio | 14 | 67% |
En cuanto al género, el 100% (n=21) eran hombres. La edad de los autores se situó por debajo de los 34 años. El lugar público con mayor número de incidentes fueron los centros educativos, con un 67% (n=14), un porcentaje muy superior al de las demás ubicaciones que sirvieron de escenario para las masacres.
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 13
El índice de víctimas mortales se situó en el 43% de los incidentes (n=9) entre 4 y 6, en el 24% de los incidentes (n=5) entre 7 y 9, y en más de 9 víctimas mortales en el 33% (n=7) de los casos. Este promedio es corriente en los tiroteos masivos, siendo las armas de fuego una herramienta que contribuye a una alta letalidad. De entre las cifras más altas se encuentran los casos del tirador de la escuela de Izhevsk (Rusia) en 2022, el de la Escuela Politécnica de Kerch (Ucrania) en 2018 y el de la mezquita de Christchurch (Nueva Zelanda) en 2019, que ejecutaron abruptamente a 17, 20 y 51 personas, respectivamente. En cuanto al desenlace de los hechos desde el análisis de los autores, el suicidio fue el más predominante con 67% (n=14). Ninguno de los autores fue asesinado por terceros o por la policía.
Modelos
Este estudio también ha tratado de examinar qué tiradores fueron los que más influ- yeron como modelos de conducta en la población de la muestra (Pregunta 3). La tabla 4 presenta los sucesos que sirvieron de modelo de conducta, el número de casos y el porcentaje de la muestra que se vio influido. Cabe señalar que 6 tiradores se vieron influidos por 2 o más modelos de conducta.
Tabla 4. Número y porcentaje de imitadores de cada modelo
Nombre del tiroteo | N | % |
Tiradores de Columbine (Estados Unidos, 1999) | 17 | 81% |
Tirador de Virginia Tech (Estados Unidos, 2007) | 4 | 19% |
Tirador de la Escuela de Jokela (Finlandia, 2007) | 2 | 10% |
Tirador del 22 de julio en Oslo (Noruega, 2011) | 5 | 24% |
Tirador del 22 de julio en Oslo (Noruega, 2011) | 5 | 24% |
Tirador de Isla Vista (Estados Unidos, 2014) | 3 | 14% |
Tirador de la Iglesia de Charleston (Estados Unidos, 2015) | 3 | 14% |
Nota. Muchos imitadores han sido influidos por más de un tirador. En otras palabras, estas variables no operan como excluyentes, por lo que su sumatorio supera el 100%. Cabe señalar que otros tiroteos masivos también influyeron en la población de este estudio. Aquí se presentan los más destacados.
La mayor influencia la ejercen los tiradores de la Escuela Secundaria de Columbine (Estados Unidos), en 1999, al ser imitados por el 81% (n=17) de la población de este estudio. Además, se puede apreciar cómo destaca la cifra del atentado de Columbine frente a los demás sucesos tomados como modelo.
Pág. 14 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
El segundo más influyente es el tirador del 22 de julio de 2011 en Oslo (Noruega), que inspira al 24% (n=5) de los sucesos analizados. Este ataque fue uno de los peores atentados perpetrados en el país desde la Segunda Guerra Mundial (GARRIDO, 2021), con un balance de 77 muertos y la detención del autor. En tercer lugar, se halla el tiroteo de Virginia Tech (Estados Unidos), en 2007, que sirve de modelo a un 19% (n=4). Este acto violento tuvo lugar en el Instituto Politécnico de Blacksburg y la Universidad Estatal de Virginia, y en él murieron 32 personas, además del atacante, que se suicidó.
En la misma proporción de influencia, con un 14% (n=3), se situaron el tirador de Isla Vista (Estados Unidos), en 2014, y el de la iglesia de Charleston (Estados Unidos), en 2015. El incidente de Isla Vista fue cometido por un hombre de 22 años motivado, entre otras cosas, por el resentimiento ante su incapacidad para mantener relaciones sexuales con mujeres. Entre los blancos de su indignación figuraban mujeres y hombres sexualmente activos. El acto se saldó con 7 personas muertas y el suicidio del agresor. El ataque a la iglesia de Charleston tuvo lugar en la Iglesia Episcopal Metodista Africana de Carolina del Sur y estuvo motivado por el odio racial y el discurso supremacista. Todas las víctimas, tanto heridos como fallecidos, eran afroamericanos. En este suceso, 9 personas perdieron la vida y el autor también acabó suicidándose.
Por último, el autor de la masacre de la escuela de Jokela (Finlandia) en 2007, que forma parte de la población de este estudio, inspiró al 10% (n=2).
Influencia del modelo por países
Los objetivos finales de este estudio fueron, en primer lugar, examinar las zonas geográficas donde se produjeron los tiroteos masivos que posteriormente influyeron en la población analizada (Pregunta 3). Para ello, se crearon tres variables: 1. Influenciados por tiroteos masivos ocurridos en los Estados Unidos; 2. Influenciados por tiroteos masivos ocurridos en otros países, fuera de los Estados Unidos; 3. Influenciados por tiroteos masivos ocurridos en el mismo país del ataque.
En segundo lugar, averiguar si la población de este estudio sirvió de modelo de ins- piración para otros autores también pertenecientes a la muestra (Pregunta 4). En caso
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 15
afirmativo, la investigación se centró en conocer el lugar donde se produjo el atentado imitado (Pregunta 4). Desde esta última perspectiva, se crearon otras dos variables:
1. Influyeron en ataques ocurridos en Estados Unidos; 2. Influyeron en ataques que tuvieron lugar en otros países. La tabla 5 presenta el orden de los resultados.
Tabla 5. Influencia de los imitadores según el lugar (N = 21) | ||
Variable | N | % |
Lugar del ataque que opera como modelo: | ||
Estados Unidos | 19 | 90% |
Otro país (no Estados Unidos) | 11 | 52% |
Mismo país del suceso | 7 | 33% |
Influencia de los tiradores de la muestra en otros ataques futuros: | ||
Total | 11 | 52% |
En Estados Unidos | 3 | 14% |
En otro país (no Estados Unidos) | 10 | 48% |
Nota. Muchos imitadores han sido influidos por más de un tirador o han pasado a ser modelos para más de un tirador. En otras palabras, estas variables no operan como excluyentes, por lo que su sumatorio supera el 100%.
Con relación al lugar del ataque que opera como modelo, el 90% (n=19) de la po- blación estudiada se vio influenciada por al menos un tirador en masa que perpetró un ataque en Estados Unidos. Esto señala a Estados Unidos como epicentro de referencia.
Por otro lado, el 52% (n=11) estuvo influenciado por al menos un tirador en masa de países distintos a Estados Unidos. Estos países fueron Finlandia, Alemania, Rusia, Canadá, Brasil, Noruega y los Países Bajos, todos ellos pertenecientes a la zona geográ- fica donde los autores de los casos incluidos en este estudio realizaron los atentados. A modo de ejemplo, los tiradores de Moscú (Rusia) en 2012, del ataque en el centro comercial Olympia (Alemania) en 2016 y del atentado en la mezquita de Christchurch (Nueva Zelanda) en 2019, buscaron inspiración en el tirador de Noruega de 11 de julio de 2011. De igual manera, los autores del ataque a la escuela Raúl Brasil (Brasil) se basaron en el tirador de la masacre de Jokela en 2007 (Finlandia).
El 33% (n=7) de la muestra se vio influido por un tirador en masa que llevó a cabo el ataque en el mismo país de la réplica. Entre estos casos, el tirador de la escuela de Kauhajoki (Finlandia) en 2008 buscó inspiración en el tirador de la escuela de Jokela en 2007. El de Winnenden (Alemania), en 2009, se inspiró en el de Erfurt, en 2002. El tirador del Olympia Mall (Alemania), en 2016, buscó inspiración en el tirador de
Pág. 16 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
la escuela de Winnenden, ocurrido en 2009. El tirador de la Universidad Estatal de Perm (Rusia), en 2021, se inspiró en el de la escuela de Kazán, ocurrido ese mismo año. El tirador de la escuela de Aracruz (Brasil) en 2022 se inspiró en el de la escuela Raúl Brasil, ocurrido en 2019. El tirador de la mezquita de Quebec (Canadá) en 2016 se inspiró en el de la Escuela Politécnica de Montreal en 1989, motivado por la misoginia.
En cuanto a la influencia de los tiradores de la muestra en futuros ataques, un total del 52% (n=11) de los tiradores de este estudio sirvieron de modelo para pos- teriores tiradores en masa. Esto confirma la pregunta de la investigación, cuando, al mismo tiempo que copiaron los atentados, los autores pasaron a la posición inversa de ser copiados. De estos, el 14% (n=3) influyó en un autor cuyo ataque se ejecutó en Estados Unidos. El tirador de la escuela de Jokela, en Finlandia en 2007 influyó en el tirador del instituto de Parkland, en Florida, en 2017, considerado el tiroteo más mortífero en un instituto de la historia, con un total de 17 muertos. Este sujeto acudió a la escuela de Jokela para hacerse una foto, comenzó a comportarse de forma similar al atacante, cambiando su peinado y estilo de vestir, y compró las armas que utilizó en la misma empresa que su modelo (LANGMAN, 2017). El tirador de la mezquita de Christchurch (Nueva Zelanda) en 2019 influyó en el tirador de Buffalo, suceso ocurrido en 2022 en un supermercado del estado de Nueva York, cuya mo- tivación fue el racismo. El tirador de Buffalo incluso elogió al neozelandés en sus redes sociales (DELISO, 2022).
Por último, el 48% (n=10), de los autores sirvió de modelo para otros tiradores en países distintos de Estados Unidos. En paralelo con la cifra anterior, esto sugiere que la población estudiada no ejerció tanta influencia en los tiroteos masivos en Estados Unidos. Sin embargo, ha influido en países que formaban parte de la muestra de este estudio, como es el caso del tirador de la escuela Jokela en Finlandia en 2007, que además de influir en el suceso que tuvo lugar en el mismo país (el tirador de la escuela Kauhajoki en 2008), sirvió de modelo para los tiradores de la escuela Raúl Brasil que tuvo lugar años más tarde en 2019. Más allá de los países de la muestra, destaca el tira- dor de la mezquita de Quebec (Canadá) en 2017, que sirvió de modelo para el tiroteo motivado por el odio de Bratislava en 2022 (Eslovaquia), que se saldó con la muerte de 3 personas.
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 17
El estudio arroja un total de 21 casos de tiroteos masivos de imitación en todo el mundo, si excluimos los efectuados en Estados Unidos. Estos sucesos se reparten en 9 países. Algunas zonas geográficas registraron un único incidente, mientras que los países de Rusia, Brasil y Alemania presentaron el mayor número de casos, con 5 y 4, respectivamente. Frente a este dato conviene señalar que los países donde se han pro- ducido más tiroteos masivos también son los que tienen una mayor extensión territorial y de población. Los resultados revelaron que en los países en los que los imitadores de tiroteos masivos son más frecuentes, es probable que la casuística constituya, al mismo tiempo, un modelo para posteriores autores de tiroteos en dichos lugares. Esta eviden- cia se reflejó en los casos en los que los autores adoptaron el mismo patrón conductual que los tiroteos masivos que tuvieron lugar en el mismo país donde planeaban atentar.
Respecto al perfil de la población estudiada, se ha hallado una prevalencia de hom- bres. Este dato es consonante con otros estudios sobre tiroteos masivos que señalan al sexo masculino como el más habitual en estos delitos (LANGMAN, 2017, 2018, 2020; SILVA y LANKFORD, 2022; LANKFORD, 2016a; SILVA, 2023a). Las investigacio-
nes sugieren una correlación entre estos sucesos y aspectos vinculados a los estereoti- pos de masculinidad hegemónica, que encuentran respaldo en los discursos patriarcales y estereotipos relacionados con la valentía, la fuerza y la evitación de la proyección de debilidad y virilidad (VITO, ADMIRE y HUGHES, 2017; MORGAN, ALLISON y KLEIN, 2022). En este sentido, la disconformidad con las normas del ideal de la masculinidad puede conducir a la frustración y, en consecuencia, a la violencia.
En cuanto a la edad, hubo una predominancia de autores jóvenes. Aunque este es- tudio no encontró una asociación entre las variables edad y sexo, esta relación puede observarse en numerosos estudios criminológicos que señalan a los hombres jóvenes como el grupo de población con mayores tasas de actividad delictiva. La razón por la que los hombres jóvenes son más propensos a cometer delitos es polifacética y se debe a factores psicológicos y ambientales. Para ORNELAS (2005), el desempleo, la escolarización, la ineficacia de las autoridades y la integración familiar son algunos de los ejemplos que favorecen las conductas delictivas entre los jóvenes. A esto se añade el hecho de que no existe un único tipo de delito ni un único motivo para cometerlo.
Pág. 18 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
En otras palabras, el entendimiento entre la edad y el sexo atraviesa las cuestiones situacionales y las motivaciones del autor para cometer actos violentos.
En el caso de los tiroteos masivos, este estudio determina que se trata de actos de vio- lencia de un solo acto, por lo tanto, no existe una “moneda de cambio” que incentive al agresor a reincidir. En ellos, por ejemplo, aunque predominen los hombres en cuanto al sexo, no todos son jóvenes. La presencia de autores jóvenes es más frecuente en los tiroteos masivos motivados por la fama (SILVA y LANKFORD, 2022; PETERSON y DENSLEY, 2021; LANKFORD y SILVA, 2024), es decir, individuos que buscan la notoriedad públi- ca a través de los atentados. Como consecuencia, no les resulta suficiente llevar a cabo el hecho, sino que persiguen el objetivo de pasar a la historia a partir de su acción criminal.
SILVA y LANKFORD (2022) afirman que los autores que buscan la fama tienden a ser hombres jóvenes, más propensos a atacar escuelas, a matar y herir a más víctimas que otros tiradores, y a morir por suicidio. Los perpetradores del atentado Columbine (Estados Unidos), en 1999, representan un ejemplo clásico de la motivación en busca de fama. En aquel momento, ellos tenían 17 y 18 años, como ya se ha señalado, el lu- gar público de sus atentados fue el instituto en el que estudiaban y el hecho culminó con un suicidio. Desde la fase de planificación, el objetivo era pasar a la historia y lo consiguieron. Además, Columbine fue el acontecimiento que más inspiró a los autores de los casos incluidos en este estudio. La afición de los imitadores de Columbine se debe a la fuerte influencia mediática que recibió en su momento, siendo noticia hasta tres meses después de que sucediera (ROBINSON, 2011; PETERSON y DENSLEY, 2021; SILVA y LANKFORD, 2022; SILVA, 2023a).
En paralelo a los hallazgos de SILVA y LANKFORD (2022), los centros edu- cativos fueron el espacio público más prevalente entre los tiroteos masivos en esta investigación y el suicidio la respuesta de la mayoría de los autores. Sólo 7 de ellos se abstuvieron de esta violencia autodirigida. No es posible saber si ello se ha debido a la propia voluntad, a la falta de destreza con las armas o a la intervención de la policía. Por ejemplo, en la tragedia de Aracruz (Brasil), en 2022, la investigación policial concluyó que la intención del tirador era consumar la masacre mediante el suicidio (FOLHA VITÓRIA, 2023). Este tirador tomó como modelo a los autores del atentado de la Escuela Raúl Brasil (Brasil) y el incidente de Columbine (Estados Unidos). En ambos
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 19
sucesos, la acción terminó con el suicidio de los autores. De estos datos se desprende que la relación entre el efecto imitación y la búsqueda de fama es bastante estrecha. Sin embargo, aunque ambos pueden estar presentes en un mismo caso, al tratarse de nociones diferentes, uno puede coexistir sin el otro.
Continuando con el caso Columbine, el afán de fama de los tiradores queda patente en los cuatro vídeos caseros que grabaron mientras planeaban el ataque. En ellos declaraban que iban a cometer el acto de violencia más grave de la historia del país (SCHILDKRAUT y ELSASS, 2016). El resto de los agresores que sirvieron de modelo para la población de este estudio, que aparecen en la tabla 4 (a excepción del autor del tiroteo en la escuela de Jokela en 2007), también dejaron rastros de lo que planeaban llevar a cabo. Dándose a conocer, el tirador de Virginia Tech expresó su resentimiento hacia la sociedad en dos grabaciones de vídeo enviadas intencionadamente a NBC News en Nueva York. En sus palabras: “Tuvieron 100.000 millones de oportunidades para evitar lo que ha ocurrido hoy. Pero decidieron derramar mi sangre” (TENDLARZ y GARCÍA, 2013). El tirador de Noruega de 2011 escribió un documento de más de 1.500 páginas con ideología supremacista blanca y denuncias sobre inmigración no deseada, especialmente de mu- sulmanes (GARRIDO, 2021). El tirador de California detalló la historia de su vida en un documento en el que, entre otras cosas, incluía su dificultad para relacionarse con las mujeres. Esta información fue enviada por correo electrónico el día de la tragedia a su psicólogo y a otros conocidos, además de publicar un vídeo en su cuenta de YouTube titulado “Retribution”, en el que decía que se vengaría de la humanidad (PRESTON, 2014). Por último, el tirador de la iglesia de Charleston expresó odio racial en un sitio web antes del tiroteo y también publicó imágenes emblemáticas de discursos supremacistas blancos en sus redes sociales (DE ANDRADE MELO, 2024).
Por desgracia, estos materiales siempre acaban cumpliendo su propósito: acabar en Internet, donde difícilmente caerán en el olvido. Muchos autores de estos delitos comprenden la capacidad de contagio e influencia entre quienes, por su vulnerabilidad psicológica o perversa identificación con estas formas de violencia, interpretan estas masacres como soluciones a los conflictos. De ahí la intención de hacerlas públicas y convertirlas como parte de sus modus operandi (HELFGOTT, 2015; PESCARA- KOVACHO y RALEIGH, 2017). El autor del tiroteo en el colegio de Izhevsk en 2022 (Rusia) escribió: “Entiendo perfectamente que los medios de comunicación, al oler la carroña, acudirán sin duda al lugar de los hechos como buitres” (SARKAR, 2022).
Pág. 20 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
En este contexto, es esencial que los medios de comunicación se abstengan de hacer hincapié en este tipo de material al informar estas violencias, como notas de suicidio, material grabado en vídeo, fotos y manifiestos. Para SILVA (2023b), el movimiento «no notoriedad»1 debe ser implementado en la cobertura de estos casos, evitando así la glorifi- cación de los tiradores. SILVA (2023b) comenta que la eliminación de cualquier informa- ción contextual sobre los autores puede tener un gran impacto en futuros imitadores, ya que no habrá material abierto que facilite la búsqueda. En la misma línea, LANKFORD y MADFIS (2017) recomiendan no mencionar nombres ni dar a conocer fotografías, sin embargo, el resto de la información sobre estos delitos debe detallarse como se desee.
Como último aspecto destacable, se señala el carácter global de estos aconteci- mientos, cuya principal influencia se proyecta desde Estados Unidos a otras partes del mundo. De hecho, la región geográfica que más influyó en la población de este estudio fue Estados Unidos. Sin embargo, no hay que olvidar que esta zona geográfica es la que registra el mayor número de casos de esta naturaleza a nivel mundial (LANKFORD, 2016b; SILVA, 2023a). Esto convierte al país en una referencia mundial para este tipo de violencia masiva, especialmente para los copycat. El carácter global queda asimis- mo demostrado cuando los casos de la muestra de este estudio no sólo se modelaron a partir de atentados anteriores, sino también sirvieron de modelos de ataques para otros perpetradores alrededor del mundo. Países como Alemania, Brasil, Finlandia y Rusia produjeron su propio modelo de imitación, cuando algunos casos concretos se inspiraron en atentados anteriores ocurridos en esos países.
A pesar de la amplitud del análisis, de 1999 a 2022, la muestra de este estudio ha sido considerablemente pequeña, por lo que no ha sido posible proporcionar análisis estadís- ticos avanzados. El concepto de tiroteo masivo abordado es conservador (PETERSON y DENSLEY, 2021), al reducir los casos para aquellos que produjeron un mínimo de cuatro víctimas y ocurrieron en espacios públicos. Es posible encontrar otras inves-
1. El movimiento «no notoriedad» nació en el estado estadounidense de Colorado en 2012, a raíz de un tiroteo masivo en un cine de la ciudad de Aurora, que se saldó con la muerte de 12 personas. Tras este suceso, los padres de una de las víctimas pidieron a los medios de comunicación que «no dieran noto- riedad» al asesino, sino que pusieran más atención en las víctimas y los supervivientes (DE ANDRADE MELO, 2024).
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 21
tigaciones empíricas sobre este tema que han realizado sus análisis con un tamaño muestral reducido. Bajo esa perspectiva, los resultados obtenidos en este estudio no permiten generalizaciones, ni la aplicación más allá del rango estudiado y en otras zonas geográficas no especificadas en este artículo.
Además, estaba fuera del alcance de esta investigación analizar temas relacionados con la situación interna de cada país, como los problemas socioculturales y el acceso a las armas de fuego que a su vez pueden haber favorecido el fomento de la imitación de estos hechos violentos. Al igual que otros estudios (SILVA y LANKFORD, 2022), este artículo se ha centrado en casos con evidencias directas de que los tiradores ma- sivos estaban influidos por agresores anteriores a la hora de planificar y ejecutar sus actos violentos. Es posible que haya habido otros autores dentro del intervalo y las zonas geográficas estudiadas que utilizaran este modus operandi, pero la ausencia de evidencias, como manifestaciones y notas de suicidio, impidió que fueran reconocidos y, en consecuencia, añadidos a la población investigada.
En conclusión, el estudio de las áreas geográficas en las que los imitadores han perpe- trado ataques a través de los datos estadísticos recogidos permite explorar un ámbito de investigación poco frecuente en lengua no inglesa. Se desconoce la existencia de otro trabajo que haya realizado una labor similar en español utilizando metodología empírica, lo que demuestra la utilidad de esta investigación y de otras que puedan surgir a partir de ella.
En cuanto a los resultados obtenidos, los países que sólo presentaron un caso de imi- tación de tiroteo masivo no desvirtúan el análisis. Es cierto que estos atentados suelen dejar fuertes huellas en la comunidad afectada que trascienden generaciones. Por ello, sacarlos a la luz a través de una lente científica, ayuda a comprender por qué sucedieron y permite, además, cartografiar vías de prevención que sirvan también como técnicas de afrontamiento. En tiempos de Internet y de las nuevas tecnologías que contribuyen a globalizar aún más estos fenómenos, es una tarea urgente estudiar esta violencia de masas, no sólo en Estados Unidos, que está a la vanguardia de este tema en términos de
Pág. 22 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
investigación. La baja incidencia actual no significa que no pueda aumentar en el futuro y que los países con baja incidencia no puedan verse afectados por nuevos atentados.
Los resultados hallados también sugieren que los esfuerzos por conocer el perfil de los agresores podrían tener importantes implicaciones para estructurar acciones de prevención adaptables a todos los países de la muestra. El hecho de que los agresores sean predominantemente jóvenes del sexo masculino que atacan escuelas, pone de relieve la necesidad de trabajar la salud mental con este colectivo, con el fin de que sus conflictos interpersonales con estas instituciones y las personas que las representan, o los ideales de masculinidad tóxica, no se materialicen en una violencia extrema.
Para prevenir este tipo de atentados, se alienta la importancia de afirmar el movi- miento de “no notoriedad”, que está bien establecido en Estados Unidos, pero que ne- cesita más concienciación y conocimiento por parte de otros medios de comunicación en el resto del mundo. Es decir, la atención mediática debe orientarse hacia las víctimas y a la comunidad afectada, no hacia los autores de los delitos. En tiempos de internet y redes sociales este movimiento también debe extenderse al comportamiento de la sociedad civil. Actuar como exhibicionistas de una violencia tan extrema es satisfacer el deseo de los agresores, especialmente de aquellos que buscan la fama, y, como se ha puesto de manifiesto, facilitar la permanencia de un rastro que puede catalizar el efecto imitador de futuros agresores.
En la misma línea de prevención, se recomienda una mayor producción académica sobre el tema, sobre todo, en contextos distintos al anglosajón. Más investigación ayudaría a comprender un tipo de violencia intencionada y sorpresiva para las víctimas y la comunidad afectada, pero no para los autores, que saben exactamente cuándo van a atacar. Cuanto más profundo sea el conocimiento de sus métodos, mayor será la capacidad de detenerlos.
Por último, este estudio es exploratorio y ofrece una comprensión de los tiroteos masivos a través de la lente del efecto imitador, desde una perspectiva global, fuera de Estados Unidos. Los resultados aportan perspectivas importantes para comprender una nueva tendencia delictiva que surgió con más fuerza tras el atentado del instituto de Columbine y que ha dejado un número considerable de sucesos y víctimas a su paso.
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 23
FOLHA VITÓRIA (2023). “Ataques a escolas: juiz dá detalhes do depoimento de menor que matou 4 pessoas”: Disponible en: https://www.folhavitoria.com.br/ geral/noticia/01/2023/ataques-a-escolas-juiz-detalhes-depoimento-adolescente- que-matou-4-pessoas/. [Fecha de consulta: 12/ 07/2024].
COLEMAN, L. (2004): The copycat effect: how the media and popular culture trigger the mayhem in tomorrow’s headlines. Simon & Schuster, Nueva York.
CRUZ, E. P. (2019): “Polícia Civil finaliza inquérito sobre atiradores em escola Suzano”, en Agência Brasil. Disponível en: https://agenciabrasil.ebc.com.br/ geral/noticia/2019-06/policia-civil-finaliza-inquerito-sobre-atiradores-em-escola- de-suzano/ [Fecha de consulta: 23/09/2024)].
DELISO, M. (2022): At least 10 dead in mass shooting at Buffalo supermarket: Police. News ABC. Disponível en: https://web.archive.org/
web/20220514233632/https://abc7ny.com/at-least-10-dead-in-mass-shooting-at- buffalo-supermarket-police/11849731/ [Fecha de consulta: 27/12/2024]
DE ANDRADE MELO, H. (2024): Tiroteos masivos motivados por el odio: Evidencias a partir de medios tecnologicos. En: F. B. Mata & García-Bernalt,
I. Y. (Orgs.), Aspectos Victimológicos e Investigación de los delitos de odio cometidos a través de Internet (pp. 367-379). Editorial Aranzadi.
DE SANTIAGO HERRERO, F. J., SÁNCHEZ-GIL, L. M. (2018): Análisis
conductual del delito y perfilación criminal. Ratio Legis Ediciones.
DUWE, G. (2020): “Patterns and Prevalence of Lethal Mass Violence”, en
Criminology & Public Policy, 19(1), 17-35.
La Vanguardia (2009): “El asesino del colegio alemán cometió la matanza “por gusto y diversión”: Disponible en: https://www.lavanguardia.com/
sucesos/20090318/53662530794/el-asesino-del-colegio-aleman-cometio-la- matanza-por-gusto-y-diversion.html/ [Fecha de consulta: 03/07/2024].
FOLLMAN, M., ANDREWS, B. (2015): “How Columbine spawned dozens of copycats. Mother Jones”. Disponible en: https://www.motherjones.com/ politics/2015/10/columbine-effect-mass-shootings-copycat-data/ [Fecha de consulta: 03/07/2024].
FOLLMAN, M. (2019): Copycat shooters motivated by Columbine keep multiplying, our investigation shows. Mother Jones. Disponible en: https:// www.motherjones.com/crime-justice/2019/04/we-need-to-bury-the-columbine- shooters/ [Fecha de consulta: 20/08/2024].
FOX, K., SHVEDA, K., CROKER, N., y CHACON, M. (2024). How US gun
culture stacks up with the world. CNN. https://www.cnn.com/2021/11/26/ world/us-gun-culture-world-comparison-intl-cmd/index.html
GARRIDO, V. (2021): True Crime: La fascinación del mal. Editorial Planeta, Barcelona.
Pág. 24 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
GREENE-COLOZZI, E. A., JOSHUA, D. F., STEVEN, M. C. (2021):
“Developing Open-Source Databases from Online Sources to Study Online and Offline Phenomena. Researching cybercrimes”, edited by Anita Lavorgna, Thomas J. Holt, Palgrave Macmillan, 169-190.
GREENE-COLOZZI, E. A., SILVA, J. R. (2022): “Mass Outcome or Mass Intent?
A Proposal for an Intent-focused, No-minimum Casualty Count Definition of Public Mass Shooting Incidents”, en Journal of Mass Violence Research, 1(2), 27- 41.
HELFGOTT, J. B. (2015): “Criminal Behavior and the Copycat Effect: Literature Review and Theoretical Framework for Empirical Investigation”, en Aggression and Violent Behavior, 22, 46-64.
KOPER, C. S. (2020): “Assessing the Potential to Reduce Deaths and Injuries from Mass Shootings through Restrictions on Assault Weapons and Other High capacity Semiautomatic Firearms”, en Criminology and Public Policy, 19 (1), 147- 170.
KRESSEL, N. J. (1996): Mass hate: The global rise of genocide and terror. US Department of Justice. Office of Justice Programs.
LANGMAN, P. (2017): “Role Models, Contagions, and Copycats: An Exploration of the Influence of Prior Killers on Subsequent Attacks”. Disponible en: https:// schoolshooters.info/sites/default/files/role_models_2.1.pdf/. [Fecha de consulta: 14/09/2024].
LANGMAN, P. (2018): “Different Types of Role Model Influence and Fame Seeking among Mass Killers and Copycat Offenders”, en The American Behavioral Scientist, 62(2), 210–228.
LANGMAN, P. (2020): “Desperate Identities: A Bio-psycho-social Analysis of Mass Violence” en Criminology and Public Policy, 19(1), 61–84.
LANKFORD, A. (2016): “Are America’s Public Mass Shooters Unique? A Comparative Analysis of Offenders in the United States and Other Countries” en International Journal of Comparative and Applied Criminal Justice, 40(2), 171- 183.
LANKFORD, A. (2016b): “Public Mass Shooters and Firearms: A Cross-national Study of 171 Countries” en Violence and Victims, 31(2), 187-199.
LANKFORD, A., MADFIS, E. (2018): “Don’t name them, don’t show them, but report everything else: A pragmatic proposal for denying mass killers the attention they seek and deterring future offenders” en American Behavioral Scientist, 62(2), 260–279.
LANKFORD, A., SILVA, J. R. (2024): “Similarities between copycat mass shooters and their role models: An empirical analysis with implications for threat assessment and violence prevention”, en Journal of Criminal Justice, 95(1), 102316.
BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251) Pág. 25
LARKIN, R. W. (2009): “The Columbine Legacy: Rampage Shootings as Political Acts” en American Behavioral Scientist, 52(9), 1309-1326.
LEE, J., SHAHEEN, K., BRIAN, C. B., DANIELLE, F. D., OTT-FULMORE,
T. (2021): “Prevalence of Anger, Engaged in sadness: Engagement in Misinformation, Correction, and Emotional Tweets during Mass Shootings” en Online Information Review, 46(3), 422-440.
LINDGREN, S-Å. (2017): School Shootings in Seven Countries: Testing and Developing the Theory of Five Necessary Conditions. Égalité.
LOTT, J. R., MOODY, C. E. (2019). “Is the United States an outlier in public mass shootings? A comment on Adam Lankford”. Econ Journal Watch, 16(1), 37–68.
MORGAN, S. K., ALLISON, K., KLEIN, B, R. (2022): “Strained masculinity and mass shootings: toward a theoretically integrated approach to assessing the gender gap in mass Violence” en Homicide Studies, 0(0), 1-27.
MULLEN, P. (2004): “The Autogenic (Self-generated) Massacre”, en Behavioral Science and Law, (22-3), 311-23.
PESCARA-KOVACH, L., JEANNE RALEIGH, M. (2017): “The Contagion
Effect as it Relates to Public Mass Shootings and Suicides” en The Journal of Campus Behavioral Intervention, 5(11), 35-45.
PETERSON, J. K., DENSLEY, J. A. (2021): The violence project: How to stop a mass shooting epidèmic. Abrams Press.
SARKAR, U. (2022): “Who is Artem Kazantsev? Neo-Nazi gunman kills at least 15 in Russia’s Izhevsk school shooting”. SK POP. https://www.sportskeeda.com/ pop-culture/news-who-artem-kazantsev-neo-nazi-gunman-kills-least-15-russia- s-izhevsk-school-shooting
SCHILDKRAUT, J., MUSCHERT, G. W. (2013): “Violent Media, Guns, and
Mental Illness: The Three Ring Circus of Causal Factors for School Massacres Related in Media Discourse”, en Fast capitalism, (10-1), 159-173.
SCHILDKRAUT, K., ELSASS, H. J. (2016): Mass shooting: Media, myths, and realities. Praeger/ABC-CLIO.
SILVA, J. R., LANKFORD, A. (2022): “The Globalization of American Mass Shootings? An Assessment of Fame-seeking Perpetrators and their Influence Worldwide”, en International Journal of Comparative and Applied Criminal Justice, 48(2), 119–142.
SILVA, J. R. (2023a): “Global Mass Shootings: Comparing the United States against Developed and Developing Countries”, en International Journal of Comparative and Applied Criminal Justice, 47(4), 317-340.
SILVA, J. R. (2023b): I’ll See You on National T.V.!”: America’s fame-seeking mass shooters and their global influence. In All American Massacre: The Tragic Role of American Culture and Society in Mass Shootings, edited by Eric Madfis and Adam Lankford, Temple University Press, 149-161.
Pág. 26 BOLETÍN CRIMINOLÓGICO Artículo 2/2025 (n.º 251)
SILVA, J. R. (2023c): “Mass shootings as a global phenomenon”. In Oxford Research Encyclopedia of Global Public Health, edited by D. McQueen. Oxford University Press.
SILVER, J., HORGAN, J. y GILL, P. (2018): “Foreshadowing targeted violence: Assessing leakage of intent by public mass murderers”, en Agression and Violent Behavior, 38, 94-100.
TENDLARA, S. E., GARCIA, C. D. (2013): A quem o assassino mata? O serial killer à luz da criminologia e da psicanálise. Traduzido e comentado por Rubens Correia Junior. São Paulo, Editora Atheneu.
VITO, C., ADMIRE, A., HUGHES, E. (2017): “Masculinity, Aggrieved Entitlement, and Violence: Considering the Isla Vista Mass Shooting”, en International Journal for Masculinity Studies. 13(2), 86-102