El procedimiento de solución de diferencias de la OMC y su aplicación a litigios entre los países desarrollados y la República Popular China
Resumen
Este trabajo ha partido del análisis de un interesante régimen del orden jurídico internacional: la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sobre todo las importantes influencias del Sistema de Solución de Diferencias (SSD) de la OMC en los casos suscitados entre los países desarrollados y los países subdesarrollados. Por ejemplo, hoy en día, los conflictos entre los países de la Unión Europea, América del Norte y los países de Asia hasta el principio del siglo XXI.
Conforme el sentido arriba propuesto, este trabajo tiene como punto de partida el denominado el Sistema de Solución de Diferencias de la OMC. Como sabemos, las reglas de la OMC constituyen una efectiva aportación institucional para disciplinar las relaciones comerciales internacionales, para someterlas a las norma del comercio internacional, y avanzar progresivamente hacia la liberalización multilateral del Comercio. El SSD de la OMC se rige por el “Entendimiento Relativo a las Normas y Procedimientos por los que se rige la Solución de diferencias”, cuya finalidad es el establecimiento de un sistema eficiente en su cumplimiento, fiable y orientado por las normas para resolver dentro de un marco multilateral las diferencias que surjan en relación con la aplicación del Acuerdo de Marrakech, por el que se estableció la OMC. Por eso, podemos decir que la solución de diferencias es una de las funciones esenciales del derecho, circunstancia que ha llevado a algún autor a definirlo como el “conjunto de normas dirigidas a prevenir conflictos o a dirimirlos conforme un cierto orden”1 .
El Procedimiento de Solución de Diferencias de la OMC, es la “piedra angular” del sistema multilateral de comercio, y una contribución excepcional de la OMC a la estabilidad de la economía mundial. El Procedimiento hace hincapié en el imperio de la ley y da mayor seguridad y previsibilidad al sistema de comercio. Se basa en normas claramente definidas y se establecen plazos para ultimar el procedimiento.
Ahora bien, en el mercado internacional, la situación de los países subdesarrollados recobra importancia cada día, por ejemplo, la de China, que sigue siendo todavía un país en desarrollo. Éste constituye un país de los más extensos, en cuanto a territorio, de Asia Oriental, y también el de mayor población mundial. Además, durante las últimas 4 décadas, el nivel de su economía ha crecido de forma considerable, sobre todo después de entrar en vigor a la OMC, el 11 de diciembre de 2001. Durante la década de 1990, China fue el mercado de exportación que más rápidamente creció para las empresas estadounidenses. Esta tendencia se aceleró entre 2000 y 2005, cuando las exportaciones de los Estados Unidos a China aumentaron en un 160%, mientras que las exportaciones hechas al resto del mundo se incrementaron en sólo el 10%. China también es ahora punto de destino de las exportaciones de otros países en desarrollo. Es el tercer importador de mercancías procedentes de los países más pobres del mundo, después de la Unión Europea y los Estados Unidos, y absorbe cerca del 40% de sus exportaciones.
Según la estadística de la Organización Mundial del Comercio, China fue el primer exportador mundial desde agosto de 20092 . Desde el 2004, la Unión Europea es el principal socio comercial de China, quien a su vez es segundo socio comercial de la organización europea. Según la información de la Oficina Nacional de Estadísticas de China, el valor del PIB de China en el tercer trimestre de 2010 fue de 1,415 billones de dólares, habiendo crecido un 10,3% respecto al mismo periodo de 2009. Progresivamente China se ha ido convirtiendo en una gran potencia mundial, factor que se ha incrementado en los últimos 20 años.
Pero, en el ámbito de solución de diferencias, siendo China un país subdesarrollado, sus proveedores no tienen suficientes estudios y experiencia en el mercado internacional, así se han suscitado todavía varias controversias entre China y los países desarrollados. Por eso, desde el punto de vista de procedimiento, en este trabajo también analizo simplemente algunos casos entre China y los países desarrollados, en particulares los de la UE y de América del Norte, para que podamos encontrar la solución adecuada para mejorar el ambiente del mercado internacional.
En resumen, en este trabajo, planteo tres partes para explicar el tema propuesto. Que son: un vistazo sobre la historia de la OMC; el procedimiento de Solución de Diferencias de la OMC; el sistema de Política y de Derecho de China; y las controversias potenciales y las ya planteadas entre diferentes países desarrollados y China.